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Brutal paliza a tres parejas en un chalé de Dos Hermanas

La agresión sufrida en la casa de José Manuel Fernández les ha dejado varias secuelas, su mujer no quiere aparecer por el chalet de Vistazul, aunque él se alegra de poder contarlo. Las dos parejas que estaban con él no quieren salir a la luz porque los agresores tienen sus Documentos Nacionales de Indetidad.

el 15 sep 2009 / 16:01 h.

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La agresión sufrida en la casa de José Manuel Fernández les ha dejado varias secuelas, su mujer no quiere aparecer por el chalet de Vistazul, aunque él se alegra de poder contarlo. Las dos parejas que estaban con él no quieren salir a la luz porque los agresores tienen sus Documentos Nacionales de Indetidad.

José Manuel Fernández, promotor inmobiliario, veía el partido del Sevilla -Atlético de Madrid en su chalet de Vistazul. En el descanso (21.45 horas) le sobrecogió un alarido de su mujer, que se encontraba en el jardín trasero. Según relató ayer Fernández, él mismo fue a socorrer a su mujer, pero no pudo llegar porque se topó con siete asaltantes que le amenazaron con una asirla y dos tubos metálicos de unos 1´5 metros. El constructor nazareno contó ayer su experiencia "al menos feliz por estar vivo", aunque tiene un brazo partido, una costilla rota y 18 puntos de sutura en la cabeza.

En un principio, sin mediar palabra, los agresores empezaron a golpear a los que estaban allí: el promotor, su mujer, y otros dos matrimonios invitados a la casa, estos últimos no quieren hacer declaraciones pues los agresores se llevaron sus D.N.I y amenazaron con volver si veían cualquier cosa en los medios de comunicación. Cuando José Manuel cayó al suelo de un golpe, vio cómo los agresores iban a por su mujer: "entonces me eché encima de ella para que no le hicieran daño. Tras pegarme a mi un rato, fueron a por mis invitados" comentó.

Fernández intuye que los asaltantes, de los cuales distinguió a uno español, debían tener mal la información porque "preguntaban por una caja fuerte que yo no tengo" dijo.

Más tarde, para conseguir la información amordazaron a sus invitados, cogieron su escopeta de caza y llevaron al dueño de la casa al sótano: "Me dejaron en un lavadero que tengo y me encañonaron en la boca con la escopeta. Les dije que dispararan, que me daba igual" relata Fernández.

Finalmente, al darse cuenta de su error, los ladrones encerraron a los dueños en una habitación del sótano y desvalijaron la casa, se llevaron todas las joyas y dinero en efectivo, no ha transcendido cuánto. El hijo del promotor inmobiliario llegó media hora después del asalto, y al ver tanta sangre en el suelo pensó que habían asesinado a sus padres. Luego escuchó los gritos del sótano y les liberó.

José Manuel no llegó a distinguir el acento del ladrón español, aunque los demás sí que, por su idioma, podrían ser de algún país del este.

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