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Buruaga, en persona

Anda Ernesto Sáenz de Buruaga, así son las cosas y así se las hemos contado, metido en recuperar su genética periodística con un programa en Telemadrid de alta calidad y un libro de 50 entrevistas a 50 personajes de la actualidad sociopolítica del ultimo decenio...

el 16 sep 2009 / 00:04 h.

Anda Ernesto Sáenz de Buruaga, así son las cosas y así se las hemos contado, metido en recuperar su genética periodística con un programa en Telemadrid de alta calidad y un libro de 50 entrevistas a 50 personajes de la actualidad sociopolítica del ultimo decenio con las que consigue arrancar confesiones personales de hondura. Acercarse al libro es abrir la mirilla de la historia cotidiana y observar momentos desconocidos de los recuerdos que vivimos.

Más delgado que la última vez que lo vi, Buruaga está empeñado en resucitar el orgullo de no ser de izquierdas, de implantar normalidad en las relaciones políticas, en hacer que los perros no ladren, en levantar la voz de la conciencia personal sin complejos. Pedir la dimisión del presidente del gobierno de España "por higiene democrática" (sic) no puede ser progresista o fascista en función de quién sea el presidente o de quién pronuncie la frase.

En el Club Internacional de Marbella, que agrupa elegancia, sabiduría y acogimiento en sus socios, Buruaga, entre Javier González Ferrari y Cristina Alberdi, sólo dijo perogrulladas que hace mucho que no se oyen en España pero que destrozan el sinsentido de esas afirmaciones vanas que nos sitúan a un lado de las dos Españas. Por qué es más demócrata sacar a la calle una bandera republicana que una de España; por qué es válido exigir 18 años para poder fumar, pero no para poder abortar; por qué es lícita una política desde el nacionalismo contra la nación constitucional y no lo es una afirmación es-pa-ño-la; por qué resucitamos la memoria histórica pero no aplicamos el olvido histórico a lo que nos divide.

Buruaga está abriendo la ventana para que entre aire fresco, a sabiendas de que así le llegará más alto el ladrido de quienes dan carné de demócrata en España. En persona, su libro de entrevistas, sólo se puede abrir con unas manos que no quieran apretar hasta ahogar y leer con unos ojos que sólo quieran ver la vida como algo normal. Así son las cosas, y así tendremos que empezar a contarlas.

Consultor de comunicación

isidro@cuberos.com

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