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Cae la nieve sobre Chicago

Cae la nieve suavemente sobre Chicago, mientras la gente camina sin alterarse demasiado. Decía Frank Sinatra que ese era su tipo de ciudad. También, la de quienes disfrutan de la arquitectura. Devastada por un gran incendio a finales del siglo XIX, la ciudad fue reconstruida por un talentoso grupo de arquitectos.

el 15 sep 2009 / 19:49 h.

Cae la nieve suavemente sobre Chicago, mientras la gente camina sin alterarse demasiado. Decía Frank Sinatra que ese era su tipo de ciudad. También, la de quienes disfrutan de la arquitectura. Devastada por un gran incendio a finales del siglo XIX, la ciudad fue reconstruida por un talentoso grupo de arquitectos. La escasez de suelo trajo consigo la necesidad de crecer hacia arriba: surgieron así los primeros rascacielos y, en torno a ellos, el movimiento de mayor significación en arquitectura desde el Renacimiento italiano, la Chicago School of Architecture.

Para el arte contemporáneo es también un buen lugar. Desde hace tres lustros, tengo la fortuna de visitar la ciudad, por motivos laborales, cada dos o tres años. Raro es que vuelva sin que me haya sorprendido algún nuevo espacio. El recorrido habitual incluye el Art Institute, donde está el Nighthawks de Edward Hopper, y el MCA, que ahora exhibe una muestra de Jenny Holzer, con sus característicos mensajes de texto que, como siempre, te dan toque.

En las afueras, en la cuarta planta de uno de los edificios de la Universidad, se encuentra la Renaissance Society, uno de los sitios más auténticos que conocemos, por el que, a pesar de su modesta apariencia, han desfilado los artistas más importantes de los siglos XX y XXI, desde Picasso y Matisse a Louise Bourgeois y Félix González-Torres. En estos momentos se exponen trabajos de Francis Alÿs. El artista belga, afincado en Méjico, nunca defrauda.

Pero el gran descubrimiento esta vez ha sido el Arts Club of Chicago, un espacio casi secreto, difícil de encontrar, a pesar de encontrarse en pleno centro de la ciudad. Con sede en un exquisito edificio, funciona a la manera de un club social. Sus miembros se reúnen arriba, y en la planta baja se programan exposiciones de entrada libre. En esta ocasión, se exhibe Décor: A Conquest, la extraordinaria instalación creada en 1975 por el mítico Marcel Brodthaers poco antes de morir. La idea nos ha parecido excelente, y nos preguntamos si algo así sería posible en nuestra ciudad.

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