Deportes

Cambio de rumbo... o crisis

El derbi ya es historia, la semifinal de Copa aún queda lejos y las excusas se han acabado. Hoy, el Sevilla necesita ganar para poner fin a su racha de tres derrotas consecutivas y, sobre todo, para demostrar a sus rivales que va a ser un firme candidato a clasificarse para la Liga de Campeones.

el 15 sep 2009 / 22:39 h.

El derbi ya es historia, la semifinal de Copa aún queda lejos y las excusas se han acabado. Hoy, el Sevilla necesita ganar para poner fin a su racha de tres derrotas consecutivas y, sobre todo, para demostrar a sus rivales que va a ser un firme candidato a clasificarse para la Liga de Campeones.

Hasta ahora, la clasificación liguera ha dado aire al equipo de Manolo Jiménez. Hace menos de un mes llegó a disponer de una renta muy importante respecto a sus inmediatos perseguidores, pero entre una cosa y otra acabó desperdiciándola. En estos momentos, sólo tiene un punto de ventaja sobre el Valencia y el Villarreal, dos respecto al Atlético y el Málaga y tres sobre el Deportivo. O lo que es lo mismo: hoy, incluso podría quedarse fuera de los puestos de competición continental si cae derrotado y los resultados de la jornada le son adversos. Por ello, más que nunca, hay que ganar y, a poder ser, con una imagen que recuerde a todos que este Sevilla continúa siendo un equipo a tener muy en cuenta.

Desde que Jiménez está al frente del plantel nunca se había perdido tres veces de forma consecutiva en la Liga. La Copa, especialmente por la forma en que el equipo se plantó en semifinales, tirando de heroica, ha eclipsado en cierto modo los últimos choques del campeonato. Perder ante Racing y Betis en casa y fuera ante el Sporting no entraba en los planes, pero es la realidad.

Por ello, hay que cambiar el rumbo para no dar pie a una auténtica y peligrosa crisis... que a la larga pueda propiciar eso que el presidente, José María del Nido, ha definido como "una desgracia futbolística". Sin que se haya referido explícitamente al hecho de quedarse fuera de la Champions, es indiscutible que estaba en su pensamiento. De todos modos, la Copa es una baza del técnico, porque si la ganase, ¿le despedirían si el equipo luego no acaba entre los cuatro primeros?

Lo único cierto es que la cuerda que sostiene a Jiménez vuelve a tensarse. Ya ocurrió lo mismo tras la eliminación de la Copa de la UEFA, y el de Arahal ganó el pulso con cuatro victorias (tres sobre el Dépor y una ante el Numancia). Los nombres de posibles candidatos a ocupar su puesto si las cosas se complican -Ernesto Valverde ha sido el último- no tardan en salir. Jiménez sabe lo mucho que se juega hoy. No le van a echar si pierde, pero sí podría situarle en una posición muy delicada teniendo en cuenta la peligrosa e inminente visita (el próximo sábado) del un rival como el Atlético de Madrid, al que no será nada fácil ganar.

Si al Sevilla le urgen los puntos, qué decir del Espanyol, penúltimo clasificado. Su última victoria se remonta al 2 de noviembre, frente a Osasuna, con gol de Tamudo, una de sus novedades para el choque de hoy. Desde entonces ha disputado 13 partidos en los que no logró ganar: seis derrotas y siete empates. El efecto Pochettino sólo ha surtido efecto de forma muy leve. Con él no pierde, pero tampoco gana. Y para el Sevilla, mejor que no lo haga hoy.

Una de las incógnitas de la tarde es cuál será la respuesta del equipo de Jiménez tras su derrota en el derbi. Suele decirse que caer, y más aún en casa ante el eterno rival, pasa factura. De momento, la que ha dejado es la ausencia de dos futbolistas: Escudé y Duscher. El francés causa baja por lesión y el argentino, por sanción. Dos ausencias sensibles que se unen a otra aún más importante: Luis Fabiano. La guinda al capítulo de lesiones, que esta temporada está siendo especialmente largo, la han puesto esta semana Acosta, otra vez aquejado de molestias en su tobillo, y Drago, que llega con una sobrecarga de su selección. La ausencia de delanteros puede propiciar el debut de Perotti, quien se disputa el puesto con Renato para acompañar a Kanouté, aunque no se descarta que Jiménez sorprenda con su once.

  • 1