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Cultura

Candida Höfer muestra sus lugares deshabitados en Sevilla

el 04 jun 2010 / 19:00 h.

“La gente se hace más visible al estar ausente de un espacio”. Así lo ve y lo retrata desde hace décadas Candida Höfer (Eberwalde, Alemania, 1944), una de las fotógrafas más destacadas de las últimas décadas, en sus estudiadas y complejas instantáneas. Son fotografías de bibliotecas, museos, iglesias, archivos, palacios o bancos, realizadas cuando ha cesado toda actividad y se encuentran vacíos. Las mismas que llenan estos días las paredes del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC), un espacio –el del monasterio de la Cartuja– con muchas de las connotaciones de los lugares retratados por la artista.


En concreto, el CAAC expondrá hasta el 3 de octubre, Proyects: Done, un proyecto que recorre cuatro décadas de trabajo de Candida Höfer (entre 1968 y 2008) en colaboración con el arquitecto Kuehn Malvezzi, donde proponen una relación entre la fotografía, la arquitectura, y su contacto con los espacios en los que se exponen las obras.

Compuesta por 120 fotografías, Proyects: Done, llega a Sevilla tras su paso por Alemania y Vigo, para mostrar un proyecto que como aseguró ayer a la prensa la comisaria de la exposición, Doreen Mende, continúa en constante cambio y condicionada por el espacio que la acoge. “Es una exposición que habla del hecho de ver y exponer”, según aseguró ayer el director del CAAC, Juan Antonio Álvarez Reyes, y que analiza cómo interviene la obra de arte, la mirada del público y el espacio en el que se proyecta, todo con el uso “sutil” de la luz que contribuye a transformar la muestra, “con pocos elementos”.

En concreto, la muestra en sí misma se concibe como un proyecto más de la exposición. “El hecho de abordar la exposición como un proyecto implica renunciar al concepto de división entre proyectos y producción artística habitual: los proyectos están ‘hechos’ [done’ sólo en el momento en que son exhibidos, y cada exposición realizada a partir del trabajo habitual de un artista es en último término un proyecto con un límite temporal preestablecido y con una temática”, aseguraron ayer.

La exposición de Höfer se integra en el ciclo que el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo dedicará hasta otoño a cuestiones de género y feminismo (junto las exposiciones de Carrie Mae Weems y la colectiva Nosotras) y se completa con otra muestra, también abierta al público desde hoy, de las españolas Helena Cabello y Ana Carceller, Caso céspedes, una producción propia del CAAC que narra a través de una pieza audiovisual de 14 minutos, la historia de una mujer del siglo XVI que nació en Granada, y fue condenada por su “ambigüedad sexual” al declararse hermafrodita, según explicó ayer en rueda de prensa una de las artistas.

Con este audiovisual, que viaja a través del tiempo con un personaje contemporáneo que se encuentra con la figura de Céspedes –nombre con el que se conocía a este personaje condenado por vestirse de hombre y querer casarse con otra mujer– y que sirve para reflexionar sobre cuestiones de género, raza o religión, ha precisado Cabello.

Estas artistas pretenden otorgar un carácter didáctico y educativo a su proyecto que afirman “también es cambiante” y que se irá moviendo con la influencia del público. Por el interés hacia debate de género, para que llegue a las escuelas y universidades, se ha creado el kit portátil para re-pensar los géneros, compuesto por un DVD con la película Caso Céspedes, grabada totalmente en el CAAC, y una publicación con actividades, con el fin de pasar de la teoría sobre asuntos de género a la práctica, dijo Carceller.

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