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Carlos Goñi: "Con Marrakech tengo una historia de amor"

El grupo Revólver viaja a Marruecos para grabar su último trabajo, 'Argan'.

el 31 mar 2011 / 15:26 h.

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Carlos Goñi, líder del grupo Revólver, junto a sus músicos en una de sus frecuentes escapadas a Marrakech, donde nunca olvida llevarse su guitarra.

Argán, el título del último disco de Revólver, es también el nombre de un árbol que crece en Marruecos del que se extrae un aceite muy apreciado. A este país, concretamente a Marrakech, viajó el líder del grupo, Carlos Goñi, en busca de atmósferas y sonoridades alejadas de lo convencional. Y lo que encontró superó con creces sus expectativas.

"Hace muchos años que me interesa todo lo que pasa en el Magreb", explica el cantante. "Y el nombre de Marrakech, desde pequeño, me sonaba como un sitio mítico, como Samarcanda, donde por fuerza tenían que ocurrir cosas extraordinarias. Y en efecto, nada más poner un pie allí el flechazo fue instantáneo, básicamente por la gente que encontré. Lo mío con Marrakech es una historia de amor", agrega Goñi, quien no dudó en desmontar entero su estudio en L'Eliana (Valencia) y volver a montarlo en la ciudad marroquí, donde reunió a sus músicos durante tres semanas.

Aunque a lo largo de su dilatada carrera Goñi ya había coqueteado con músicas de México, Portugal e Irlanda, en Marruecos asegura haber experimentado sensaciones únicas. "Creo que en España a menudo nos venden una película, una distancia que no tiene nada que ver con lo que percibes allí. Nunca voy a olvidar lo que me dijo una mujer al entrar en una tienda de la Medina: ‘Ya que ustedes no quieren que seamos hermanos, intentemos al menos ser primos hermanos'. Eso es lo que he buscado, hermanarme con todo aquello. Ahora encuentro en Marruecos el aire que me falta en mi país".

Lo que Carlos Goñi sí parecía tener claro es que no quería el clásico disco de fusión al uso, de los que el mercado ya parece bastante saturado. "No, no se trataba de hacer un disco de world music llevándote diez canciones a cualquier sitio del mundo, no era ese el tema. Me he pegado cuatro años tratando de encontrar el cruce donde podían confluir los dos caminos. Y técnicamente lo encontré en esa escala pentatónica que comparten el blues y la música magrebí".

En este punto, se le pregunta a Carlos Goñi por qué en el texto de introducción al álbum, que ha visto la luz también con una edición disco-libro (incluyendo un documental en DVD dirigido por Iván Garriga sobre el proceso de grabación) subraya que se trata "de una cultura diferente". ¿Está tan seguro de esa diferencia? "No cabe duda de que hay muchos elementos comunes, y lo bueno es que ellos no se pasan el día intentando ocultarlos, como creo que nosotros hemos hecho aquí. Me pregunto cómo pueden seguir sintiendo afecto hacia nosotros.Luego tienes que aguantar a cualquier pringado que descalifica a todo el pueblo por la movida del Sahara. Si hubiera que descalificar a todo un país por los errores de sus gobernantes, no habría madera en el mundo para clavar a los españoles", apostilla rotundo.

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