Cultura

Carmen Posadas: "La literatura es terapeútica; si alguien te cae mal, lo matas"

La escritora se pasa al thriller con ‘Invitación a un asesinato’, su última novela.

el 09 nov 2010 / 20:52 h.

Se pueden planificar muchas cosas. El trabajo, el matrimonio, incluso a los amigos. Pero, ¿y si alguien llegara a planificar su asesinato? La escritora uruguaya Carmen Posadas (Montevideo, 1953) nos propone una invitación, concretamente una Invitación a un asesinato, su última obra.

La popular autora, cuyos libros han sido traducidos a 21 idiomas y se publican en más de cuarenta países, hizo parada ayer en la Biblioteca Pública Infanta Elena para presentar esta novela negra, editada por Planeta, llena de ironía y sentido del humor. En un acto convocado por el Centro Andaluz de las Letras, Posadas presentó su libro, del que asegura que "es muy autobiográfico".

Posadas narra la historia de Olivia Uriarte, triunfadora nata y divorciada de su quinto marido, que a su vez la ha dejado en la ruina por la reciente crisis. Olivia ha decidido escenificar y preparar con todo detalle su propio asesinato.

El escenario elegido será un lujoso velero en mitad de la nada, con ocho invitados que serán los candidatos a asesinos. Ocho posibles ejecutores muy dispares y relacionados con Olivia de una forma u otra, igualmente disparatada. Un antiguo compañero de colegio, una prostituta, su ginecólogo despechado e incluso su hermana, menospreciada siempre por la sombra de Olivia, serán algunos de los invitados a matar a la protagonista.

Finalmente, Olivia aparece muerta, no sin antes dejar algunas pistas sobre su asesino. Su hermana Ágata, en homenaje a la reina del suspense Agatha Christie, será la encargada de resolver el crimen. Todo ello aderezado con adopciones frustradas y negocios ocultos de robo de niños de por medio.

La idea de tan original historia negra parte de la relación entre la protagonista y su hermana. "La relación entre hermanos tiene muchas facetas interesantes para un escritor. Hay mucho amor pero también rivalidad, deseo de emulación", explica la también ganadora del Premio Planeta en 1998 con Pequeñas infamias.

Es en este punto en el que la escritora pone el guiño autobiográfico. Es la mayor de tres hermanas, todas con cabello rubio y ojos verdes, mientras confiesa que ella era "la fea". "De esta horrible frustración infantil viene mi vocación literaria", bromea.

Como es habitual en su obra, Posadas retrata la sociedad a la vez que hace un análisis psicológico de cada personaje.
Sin desvelar la gracia de toda novela de misterio acerca de quién es el asesino, reconoce que trabaja mucho en los finales para que la obra no resulte "una estafa".

Cuando empezó con esta novela, la autora no sabía "quién iba a ser el asesino ni quién el detective". De hecho, "tenía un asesino, pero cambié porque pensé que me iban a pillar fácilmente".

Sin frivolizar acerca de los asesinatos, bromea con la idea de que "la literatura es muy terapeútica; si alguien te cae mal, lo matas". Preguntada por su predilección por los personajes femeninos, rehúye de la idea de que la consideren feminista: "No me gusta que me traten como una especie protegida".

La también autora de La cinta roja comenta que ha querido rendir con esta novela un homenaje a autores ingleses como Agatha Christie y Alfred Hitchcock, de los que admira su sentido del humor citando al también novelista inglés Evelyn Waugh: "La mejor manera de hablar de las cosas serias es hacerlo en broma".

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