Cultura

Casa de los Poetas, penúltimo proyecto que pierde Montaño

Mientras el Boletín Oficial del Estado publicaba ayer la contratación de las obras de construcción del Museo Thyssen de Málaga, en Sevilla la delegada de Cultura, Maribel Montaño, seguía guardando silencio sobre la escandalosa dimisión del director de la Casa de los Poetas.

el 15 sep 2009 / 23:35 h.

Mientras el Boletín Oficial del Estado publicaba ayer la contratación de las obras de construcción del Museo Thyssen de Málaga, en Sevilla la delegada de Cultura, Maribel Montaño, seguía guardando silencio sobre la escandalosa dimisión del director de la Casa de los Poetas, una institución que ha acabado muriendo por la misma razón que no vio la luz un centro Thyssen para la capital hispalense: la desidia municipal.

La responsable del Instituto de las Artes y la Cultura (ICAS), Maribel Montaño, no quiso tampoco ayer pronunciarse sobre la dimisión del director de la Casa de los Poetas, Francisco José Cruz, quien ha abandonado el proyecto por la falta de compromiso y el desinterés mostrado por el Ayuntamiento desde que Juan Carlos Marset abandonó Cultura para dedicarse a la política nacional. Las razones resultan familiares, ya que en el último año y medio se ha acusado en varias ocasiones a la delegada de no dedicar la atención necesaria a los grandes proyectos culturales que Marset le dejó en herencia.

Montaño, que hasta hoy se ha limitado a emitir un comunicado exponiendo que el Consistorio ubicará la institución literaria en otra sede, volvía a remitirse ayer a esta nota de prensa, en la que no se menciona nada sobre la dimisión de Cruz ni sobre la reunión que ambos mantuvieron el pasado martes, de la que informó ayer este periódico.

A nadie se le escapa que aunque se encuentre otro edificio, la Casa de los Poetas, tal y como se ideó en 2004, era un proyecto muy personal de Francisco José Cruz, cuyo espíritu no podrá recuperar Montaño al carecer de su autor intelectual.De este modo, esta ambiciosa iniciativa literaria se une a la larga lista de proyectos que la delegada heredó de su antecesor, y que ha ido desactivando en este último año y medio.

Encabezada por la pérdida del Museo Thyssen -después de que nadie retomara las conversaciones con el entorno de la Carmen Cervera tras la marcha de Marset-, la lista de fiascos y cambios de rumbo en la política cultural es larga. Empezó deshaciendo el proyecto de ubicar la sede del ICAS en el Auditorio de la Cartuja. A pesar de que el ex delegado había logrado la cesión del recinto, la nueva responsable municipal consideró más oportuno instalar estas oficinas en el Mercado de la Puerta de la Carne.

Recortó la oferta estival de la ciudad, suprimiendo los cines de verano concertados. También se canceló el ciclo de teatro de las Atarazanas, el del Alcázar sobre los mitos de Sevilla y la mini bienal de flamenco. Hubo problemas -ya solucionados- con festivales privados a los que el ICAS patrocina, como el Southpop y el Mes de la Danza, cuyos responsables alzaron la voz contra la delegada por una supuesta falta de apoyo.

Montaño ha cancelado ya tres ediciones del Festival Sevilla Entre Culturas -gran apuesta musical de la etapa Marset- y ha visto cómo la Feria de Músicas del Mundo Womex abandonaba la ciudad, a pesar de que su antecesor la trajo para que se quedara definitivamente en Sevilla.

Pero Casa de los Poetas no tiene por qué ser el capítulo final. Esta semana, Mariano Bellver, que negocia donar a la ciudad su valiosa colección de arte, avisaba de que estaba "harto" de esperar a las administraciones. Montaño, de nuevo, contestó con un comunicado.

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