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Casi 2.000 millones de los ahorros de los sevillanos ‘se esfuman’ en un año

Los depósitos en la banca se sitúan en 23.531 millones, el 7,54% menos, mientras que los créditos bajan el 0,4%. Las administraciones públicas disparan sus préstamos mientras que reducen al mínimo su liquidez en la banca

el 25 dic 2012 / 20:49 h.

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La crisis económica, el paro y el miedo a estarlo conducen tradicionalmente a un aumento del ahorro familiar. La teoría habla de esta lógica autodefensa, este parapeto de los hogares frente a los imprevistos, pero la complicadísima coyuntura actual hace que ni se cumplan siquiera las enseñanzas de los libros. Al menos así lo revelan las estadísticas del Banco de España. Habría otro factor, aunque más subjetivo, que sería la retirada de depósitos por parte de quienes, debido a escándalos o por los vaivenes de la reestructuración financiera (fusiones, intervenciones por parte del Estado) han perdido la confianza en bancos y cajas, encomendándolos a otras alternativas, entre ellas el socorrido colchón.

Los ahorros de los sevillanos en entidades financieras ascendían al cierre de junio pasado -los últimos datos disponibles- a 23.531 millones de euros, con un descenso del 7,54% respecto a idéntico mes de 2011. Es decir, en un solo año, 1.920 fueron los millones que se esfumaron de las cuentas en bancos, cajas de ahorros y cooperativas de crédito (rurales).
Si nos retrotraemos a junio de 2008, el primer ejercicio del largo periodo de crisis que vivimos, esa cantidad se situaba en 25.513 millones de euros, en 25.165 un año después, en 25.405 en 2010 y, por último, en 25.451 a junio de 2011. Por tanto, cabe ceñir el varapalo al dinero de los sevillanos (en cuentas corrientes, a la vista o a plazo) al último año, al compás de una sangría laboral sin tregua y con los recortes salariales tanto en las administraciones como en las empresas privadas.

Hasta ahora hemos hablado de los particulares. Que las administraciones están muy cortitas de liquidez se revela al cotejar las cantidades de los depósitos que tienen en las entidades financieras y que sirven, por ejemplo, para abonar la nómina a sus empleados públicos. Así, a 30 de junio pasado la cantidad para la provincia de Sevilla era de 1.336 millones de euros, casi un tercio (concretamente, un 29,62%) de los 4.509 que acumulaban cuatro años atrás.

En el caso de los créditos, el volumen total contraído con las entidades financieras por los particulares sevillanos alcanzó al cierre de junio los 56.874 millones de euros, con un exiguo descenso del 0,41% en el último año, porcentaje equivalente a 235 millones, según las estadísticas del supervisor bancario español.

Los préstamos, por ende, disminuyen en menor ritmo que los depósitos, de ahí que cabe colegir que las familias, además de sus ingresos corrientes -mermados debido a la crisis-, están tirando de los ahorros para así hacer frente a las deudas con la banca.

Si acudimos a junio de 2008, el importe total de los créditos contraídos por los sevillanos se situaba en 58.742 millones, esto es, un 3,18% más que actualmente (1.868 millones). Menor actividad económica y menos empleo llevan aparejados también menos peticiones y concesiones de préstamos (grifo cerrado).

Aun así, los particulares (ciudadanos y empresas) deben a las entidades financieras más del doble del dinero que, vía depósitos, han confiado a éstas -25.531 millones frente a 56.874 millones-. Sociedad muy endeudada la que aún tenemos, sobre todo por el préstamo hipotecario.

En cuanto al crédito que contabilizan las administraciones públicas en Sevilla, se cifraba al cierre del primer semestre en 6.235 millones, mientras que justo doce meses antes era de 5.514 millones, es decir, creció un 13,07%. En junio de 2008, esa cantidad se elevaba a 2.085 millones, esto es, tres veces menos que la deuda que arrastran actualmente. Y aquí habría que encuadrar la queja empresarial de que las administraciones se están llevando el poco crédito que hay.

164 oficinas menos en un año

La reestructuración del conjunto de la banca, pero en especial de las cajas de ahorros, lleva aparejada una reducción de su red de oficinas, es decir, cierre de sucursales y despidos de empleados. Este proceso se acentuará en próximos meses debido fundamentalmente a las exigencias impuestas a las entidades financieras que han sido intervenidas por el Estado o que recibirán ayudas públicas.

Éste es el contexto en el que hay que interpretar la merma en el número de oficinas que se ha producido en la provincia de Sevilla, donde también hay que tener en cuenta primero el proceso de fusión de El Monte y Caja San Fernando en Cajasol, luego la integración de ésta en Banca Cívica y después la absorción por parte de Caixabank, con sus solapamientos de oficinas. Y, asimismo, la huida de cajas foráneas que, en tiempos del boom económico, veían en Sevilla y Andalucía una mina.

El número de sucursales bancarias en junio de 2012 se situaba en la provincia en 1.316, frente a las 1.352 del mismo mes de 2011 (36 menos). Cuatro años antes, la red alcanzaba las 1.510 (194 menos ahora).

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