Cultura

Castella sale a hombros en la I Corrida Picassiana

El francés Sebastián Castella salió ayer en hombros de la primera Corrida Picassiana que ha abierto el fin de semana taurino en Málaga. Además de lo pintoresco de los trajes de los diestros, inspirados en las obras del famoso pintor, el viento fue el protagonista del festejo desluciendo el espectáculo, según informa burladero.com.

el 16 sep 2009 / 01:12 h.

El francés Sebastián Castella salió ayer en hombros de la primera Corrida Picassiana que ha abierto el fin de semana taurino en Málaga. Además de lo pintoresco de los trajes de los diestros, inspirados en las obras del famoso pintor, el viento fue el protagonista del festejo desluciendo el espectáculo, según informa burladero.com.

El festivo ambiente en Málaga, con numerosas caras conocidas en los tendidos, contribuyó también al éxito final del festejo pidiendo el público con fuerza y generosidad las dos orejas para el torero galo después de firmar los mejores (y casi únicos) pasajes de toreo ligado y en redondo al mejor toro de un encierro de Albarreal cuyo juego también estuvo determinado por el viento y varios toros parecieron no poder desarrollar las buenas cosas que apuntaron.

En ese sexto, un toro noble y repetidor al que le faltó quizá humillar algo más, Castella sí pudo armar faena en los medios al amainar el viento que había soplado casi todo el festejo. Allí ligó Castella, llegando lo mejor por el lado derecho y consiguiendo tomar desde el comienzo el pulso, la distancia y los terrenos al toro. Al final volvió a abundar en ese toreo de cercanías, estático, enfrontilado y valiente, que volvió a llegar al público.

El tercero fue un toro que apuntó buenas cosas de principio pero que se vino abajo pronto en la muleta obligando a Castella, tras un buen comienzo de las tablas al tercio donde intercaló muletazos buenos, destacando uno de pecho y otro de desprecio, a pegarse un sincero arrimón ante lo aplomado del animal de mitad de faena hacia delante. Remató de una estocada entera aunque caída y el público pidió con fuerza una oreja que no fue concedida.

El Cordobés sorteó un toro noble y manejable de Albarreal, que flojeó en los primeros tercios pero que embistió con entrega en los capotes, prueba de ello la fuerte voltereta que protagonizó el animal al hincar los pitones. Una vez Manuel Díaz tomó la muleta, el animal fue y pareció un buen colaborador aunque el argandeño acusó la molestia del viento y apenas pudo hilvanar faena antes de que el animal terminará a menos. El cuarto fue un toro manso, rajado y bajo de raza con el que apenas tuvo opción.

De nuevo el viento se erigió en protagonista en el segundo, un animal con algo más de carbón y aristas que limar. El viento no hizo sino complicar al toro y Francisco Rivera, tras un discreto tercio de banderillas, cortó pronto la faena.

En el quinto, donde volvió a hacerse de rogar a la hora de coger los palos volviendo a parar a los banderilleros aunque en esta ocasión sin que la plaza se lo pidiera. Con la muleta, y ante las protestas del público en banderillas, tiró de raza Francisco y puso algo más de fibra sin terminar tampoco de prender frente a un toro manejable al que le faltó continuidad en las embestidas.

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