Economía

Castigo al euro y a las bolsas

La crisis griega y la inacción del Banco Central Europeo (BCE) acentúan por cuarto día la caída en los parqués.

el 06 may 2010 / 16:38 h.

Homenaje a las tres víctimas que murieron en un incendio provocado por manifestantes el pasado miércoles.

La crisis de Grecia y la falta de nuevas medidas por parte del Banco Central Europeo (BCE) para hacer frente a la situación de riesgo creada en la Eurozona provocaron ayer nuevas caídas en las principales bolsas europeas. Y ya van cuatro jornadas negras.

El Íbex 35 acusó una bajada del 2,93%, el quinto mayor descenso del año -y pierde en cuatro días el 11%- , mientras que Milán se desplomó un 4,26%, Londres un 1,52%, Fráncfort el 0,84% y París un 2,2%. El parqué de Lisboa, ciudad en la que celebró de forma extraordinaria su sesión mensual el consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE), se contrajo un 2,6%.

Simultáneamente, el euro mantenía su descenso frente al billete verde en el mercado de divisas de Fráncfort hasta marcar los 1,2694 dólares, el nivel más bajo de los últimos 14 meses.

Los temores no se quedaron sólo a este lado del Atlántico. A una hora para el cierre de Wall Street, el Dow Jones se hundía por encima del 9%, para luego estabilizar la caída en el 3,21%.

La negociación, que arrancó en muchas plazas de forma favorable aunque marcada por la volatilidad, se vino abajo tras la comparecencia del presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, que argumentó la decisión de mantener inalterados los tipos de interés en el 1% para impulsar el crecimiento en la Eurozona.

Trichet hizo una defensa del euro sin comentar su actual debilitamiento y negó que la crisis de Grecia vaya a tener un efecto de contagio, para lo que volvió a insistir -aunque sin que su mensaje calase en los mercados- en que "España y Portugal (países en el punto de mira de los especuladores) no son Grecia".

Pero en el discurso de Trichet faltaron las declaraciones "claras y decisivas" esperadas por los mercados, donde los temores fundados se mezclan con rumores y acciones especulativas, señalaron los analistas consultados.

Trichet justificó la decisión del BCE de comprar bonos de deuda griega independientemente de su calidad, que está en el nivel basura según la calificación de las agencias de medición de riesgo, al tiempo que instaba a "todos los países de la Zona Euro" a reajustar sus políticas fiscales y reducir el déficit.

Poco después, el Fondo Monetario Internacional (FMI) pedía a España, así como a Irlanda y Portugal, los países que han sufrido un mayor golpe de los mercados por la crisis griega, que apliquen "rápidamente" sus planes de ajuste fiscal. Y es que España se ha visto sacudida por los efectos de la crisis griega porque, pese a que su nivel de deuda es menor que la media europea, su déficit es muy alto y sus perspectivas de crecimiento son más negativas que la de la mayoría de sus vecinos.

El diferencial del bono español a diez años con el alemán marcaba un nuevo máximo, 163 puntos básicos. A mediodía, el diferencial entre la deuda pública española y la alemana superaba los 138 puntos básicos, la distancia más amplia desde marzo de 1997, antes de la creación del euro.

Las caídas en las plazas europeas golpearon especialmente a los bancos. Y en ello tuvo mucho que ver la advertencia lanzada por la agencia de calificación Moody's, que alertó del peligro de que la rebaja de la nota del riesgo de los bancos griegos por la debilidad de la deuda soberana del país se contagie a entidades financieras de Portugal, España, Italia, Irlanda y el Reino Unido.

Moody's advirtió de que el retraso en la reestructuración del sector bancario representa el riesgo de que la economía española quede expuesta a la volatilidad de los mercados y subraya que las entidades españolas, debido a su dependencia de la liquidez proporcionada por el BCE, pueden verse forzadas a un saneamiento "más rápido y drástico" en el momento en que el acceso a estos fondos sea más restringido.

Grecia aprueba su plan de austeridad

El Parlamento griego aprobó ayer por mayoría absoluta el programa de austeridad trianual para reducir el déficit, que le permitirá acceder a los 110.000 millones de ayuda europea y del FMI para evitar la bancarrota. El plan, valorado en 30.000 millones, fue aprobado por 172 diputados a favor, 121 en contra y tres abstenciones, y abarca duros recortes salariales y de las pensiones y vetará nuevos contratos de funcionarios en el próximo trienio. Por otro lado, El Consejo de Ministros aprobará hoy el decreto ley que establecerá la aportación de España al rescate griego. Serán 9.792 millones en tres años, de los que 3.672 millones se entregarán este año.

Pumpido pide investigar la especulación

El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, abogó ayer por investigar y combatir la "criminalidad económica" derivada de los "ataques especulativos contra la moneda europea", algo a lo que a su juicio podría contribuir la implantación, prevista ya en el Tratado de Lisboa, de una Fiscalía Europea. "En un momento en el que sufrimos ataques especulativos contra la moneda europea se echa de menos la posibilidad de que exista una institución que pueda dirigir a nivel europeo la lucha contra esa criminalidad económica", dijo. La ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, amenazó ayer con sancionar a aquellos especuladores que originen rumores y animó a sus colegas de la Zona Euro a actuar en el mismo sentido.

Merkel y Sarkozy piden más competencia sobre las agencias de 'rating'

El presidente francés Nicolas Sarkozy y la canciller alemana Angela Merkel pidieron ayer que se refuerce la competencia en el mercado de las agencias de calificación como medida destinada a evitar que se repitan crisis como la de Grecia. "La CE debería plantearse formular propuestas para reforzar la competencia en el mercado de la calificación del crédito", señalaron en una carta conjunta.

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