Cultura

Cecilia Gómez: «Nunca me atrevería a juzgar la figura de doña Cayetana»

La bailaora gaditana estrena mañana en el Quintero su espectáculo dedicado a la duquesa de Alba, que ya ha presentado en Madrid y Barcelona. Tras Sevilla ya tiene prevista su presencia en Valencia o Santander, y su deseo sería hacer gira fuera de España

el 08 mar 2011 / 20:12 h.

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-Estrena el jueves Cayetana, su pasión. ¿Qué se siente al representar la vida de la mujer con más títulos nobiliarios del mundo?

-La verdad es que no me he tenido que meter en el papel de Cayetana de Alba. No le doy vida. Lo que trata la obra es de representar todas sus facetas sin meterse en nada personal. Es más agradecer de algún modo su apoyo en el arte, por ejemplo, en la pintura, los toros o el flamenco. Yo solo me encargo de llevar la batuta. Sería complicado ser el espejo de la duquesa, una persona con tanta personalidad.

-¿Ha sido difícil montar un espectáculo con tantos matices y diferentes palos flamencos?

-Ha sido un proceso largo, porque realmente un montaje de flamenco no tarda tanto como nosotros, que nos ha llevado cerca de un año. Lo cierto es que aquí se ha hecho todo a la vez: elegir quién canta, quién baila, el vestuario, la voz, las luces... Todo eso ha sido trabajoso porque es nuevo, con letras y guion inéditos.

-Y sobre el escenario tiene artistas de la talla de Antonio Canales o Paco de Lucía y en el vestuario ha contado con Victorio&Lucchino. 

-Ha sido un cúmulo de circunstancias, ya que probamos a contactar con ellos porque el ‘no' ya lo teníamos. A Victorio & Lucchino les encantó el proyecto porque adoran a doña Cayetana e hicimos muy buenas migas. Por su parte, Antonio venía en un principio para ayudar en la dirección escénica pero le encantó el proyecto y se quedó para interpretar a Enrique el Cojo, figura que conocía a la perfección porque bailó con su madre. También hizo la coreografía del primer acto y contar con él ha sido maravilloso.

-Ha dicho en alguna ocasión que la duquesa de Alba le dio el visto bueno en este proyecto. ¿De alguna forma le ha dictado cómo abordar algunas facetas de la obra? 

-No me ha dictado nada, pero las conversaciones que he tenido con ella me han inspirado para dar ciertos toques al espectáculo, como la elección de palos flamencos o los cinco cuadros que aparecen. Doña Cayetana me indicó qué pinturas eran sus preferidas y no podían faltar. Pero nunca me ha exigido nada, porque estaba entusiasmada y aún hoy está muy pendiente.

-El jueves estará presente en su estreno en Sevilla, otra de sus grandes pasiones. ¿Se siente presionada? 

-Sí que siento nervios por representarla delante de ella y de   todo su pueblo porque ambos tienen un cariño mutuo. La verdad es que mi obra está inspirada en esta ciudad y casi todo lo que se ve sucede en ella: su Cristo de la Salud, las sevillanas. Ya no es ir a cualquier ciudad y mostrarle Sevilla, es ir a Sevilla y mostrársela a los propios sevillanos. Es muy complicado y lo hacemos con mucho respeto e ilusión. Sevilla es una plaza importante porque aquí el flamenco se mira de otra manera.

-¿Le ayudó de alguna forma la duquesa a presentar su espectáculo en Sevilla?

-Para esas cosas ella es tímida y nunca haría nada por ella misma. No creo que haya hecho nada, solo decir cuando le preguntan al respecto que está encantada con la obra.

-Su expareja, el diestro Francisco Rivera, fue el nexo de unión entre usted y Cayetana de Alba. ¿Cómo surgió este encuentro entre ambas para plantearle su proyecto?

-Nosotros ya teníamos el guion escrito un año antes de nuestro primer encuentro, todo el mundo puede ver la fecha de registro en la propiedad intelectual. Antes de conocer yo a Francisco ya nos habíamos puesto en contacto con la casa de Alba y teníamos una cita con ella. Sin embargo, todo se aligeró más cuando Francisco me presentó a doña Cayetana. Para mí era fundamental que ella aprobara mi idea, y más hablando de una grande de España. Además, antes de tener con Francisco ningún tipo de relación, él ya conocía esta obra y le parecía un proyecto muy bonito porque la adora.

-Respecto a Francisco Rivera. ¿Se siente perseguida por la prensa tras su relación con él?

-Ahora estoy muy tranquila, la verdad. En el momento de la relación por supuesto que tuve que convivir con la prensa y con la ruptura también. Pero ahora no me quejo por el trato de los medios.

-Usted ha bailado durante muchos años en la compañía de Sara Baras, con la que dicen las malas lenguas que no acabó muy bien. ¿Es cierto? ¿Por qué se independizó y creó su propia compañía?

-No. Salí porque ya llevaba muchos años en su compañía, ocho, y el tiempo te va pisando. Tenía que decidir estar al 100% para lo mío. No podía estar trabajando para otros cuando tenía que dedicar noche y día para este espectáculo. Además, una artista siempre quiere mostrar lo que quiere contar y llevaba mucho tiempo pensando montar mi propia compañía. Yo siempre he estado muy a gusto donde he trabajado, pero no es la libertad de mostrarte tal cual eres.

-¿Esa libertad de la que habla es lo que ha hecho elegir a la duquesa para su obra? ¿Es una mujer rompedora?

-Quizás tiene un estilo, una forma de vestir y de vivir la vida que a la gente le llama la atención. Es una mujer, además de querida, muy auténtica, sin dejar sus obligaciones de lado.

-Asegura el periodista Jesús Quintero que es la "duquesa del pueblo". ¿Está de acuerdo?

-Nunca me atrevería a juzgar la figura de doña Cayetana, es la mujer con más títulos del mundo.

-Ahora ha anunciado que se casa a sus ochenta y tantos años. ¿Sería otra forma de romper moldes? ¿Iría a esa boda?

-No sé si esa sería una forma de romper. Considero que ella tiene su creencia católica y cree en el matrimonio, y no debo y no puedo opinar. Yo iría encantadísima a su boda, a verla feliz.

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