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Celis será el concejal de Urbanismo

Alfonso Rodríguez Gómez de Celis será el delegado de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla tras la dimisión de Emilio Carrillo. El alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, le designa a pesar de las reticencias mostradas por el edil por su nuevo cambio de tareas. Foto: J.C.

el 15 sep 2009 / 10:41 h.

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Alfonso Rodríguez Gómez de Celis será el delegado de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla tras la dimisión de Emilio Carrillo. El alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, le designa a pesar de las reticencias mostradas por el edil por su nuevo cambio de tareas.

El alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, comunicó este pasado lunes a Alfonso Rodríguez Gómez de Celis que será el futuro edil de Urbanismo en sustitución de Emilio Carrillo. El regidor inicia así la recomposición de su equipo municipal, un puzzle en cuyo eje central se situará el hasta ahora edil de Presidencia y Hacienda. Monteseirín empieza a cerrar así la crisis desatada la mañana del 28 de julio, fecha en la que Carrillo le anunció su dimisión como concejal de Urbanismo por la supuesta falta de confianza surgida entre ambos, en especial a raíz de la gestión del caso Hytasa. Casi un mes después, Gómez de Celis ha sido elegido para un cargo que acepta, pero con un par de reparos de cierto calado.

Las reticencias de Gómez de Celis se resumen en dos aspectos: de un lado, los fuertes lazos de amistad con el anterior delegado, y, del otro, los continuos cambios de tareas que ha protagonizado desde que entrara en la corporación municipal en 2003. Así se lo expresado en reiteradas ocasiones al alcalde, quien, sin embargo, lo ha tenido siempre como primera opción, como demuestra el hecho que a mediados de agosto le pidió una propuesta de restructuración del Gobierno en la que, comop condición esencial, tenía que aparecer el propio Gómez de Celis en Urbanismo.

En el apartado personal, jugaba en contra que el futuro edil de Urbanismo siempre ha considerado a Emilio Carrillo como uno de sus grandes mentores en el ámbito político y aún mantiene con él una fuerte amistad. En este contexto, no dejaba de resultarle incómodo relevarle de un cargo que abandona por el mal trato que, según Carrillo, le ha dispensado el alcalde.

En los últimos meses, Celis ha asistido al deterioro de las relaciones políticas y personales del alcalde y el delegado de Urbanismo y al punto de no retorno que se alcanzó cuando ambos evidenciaron su disparidad de criterios en la gestión del atropello que causó la muerte de una mujer en la avenida de Hytasa. Un deterioro que, además, se trasladó al apartado orgánico cuando Carrillo decidió desdecirse de su apoyo a Demetrio Pérez, candidato defendido por Monteseirín y por el propio Gómez de Celis, y avalar la candidatura a la secretaría del PSOE de Sevilla de José Antonio Viera.

Tras el congreso, celebrado el 19 de julio, Gómez de Celis organizó una reunión entre Monteseirín y Carrillo para que ambos aclararan sus diferencias y buscaran puntos de encuentro que permitieran mantener una situación de cierta normalidad en el Consistorio sevillano. La reunión se celebró la mañana del viernes 25 de julio y, supuestamente, permitió despejar el cúmulo de incomprensiones, recelos y y reproches entre ambos dirigentes.

Pero duró poco. Tras un fin de semana de reflexión, Carrillo, que no avisó a nadie más de su decisión: ni al PSOE de Sevilla ni a la ejecutiva regional (de la que ahora forma parte como vocal por expreso deseo de José Antonio Viera y la anuencia de Luis Pizarro), comunicaba al alcalde que abandonaba la delegación de Urbanismo, que no la concejalía, por falta de confianza, no sin antes aconsejarle que apostara por Celis para que se hiciera cargo de las competencias urbanísticas del Gobierno local.

El futuro edil de Urbanismo también se ha mostrado renuente a dejar sus competencias actuales en Hacienda y en Presidencia, esta última una macroárea que incluye las competencias en materia de turismo y la tutela de la gestión de las empresas municipales englobadas en la Agrupación de Interés Empresarial de la corporación, la AIE. En ello influye el vaivén de puestos, misiones y cometidos desempeñados desde que se hiciera cargo de la delegación de Economía en 2003. De allí pasó a la Portavocía municipal de Gobierno, desde donde se hizo cargo de la estrategia del PSOE en la defensa de la actuación socialista en el caso de las facturas falsas del Distrito Macarena y en el del desalojo de chabolistas en Los Bermejales a golpe de billetes de 500 euros.

El desgaste que le causó el manejo de ambas crisis determinó que pidiera para el vigente mandato el ejercicio de tareas que le permitieran adoptar un perfil más institucional y alejado de las disputas agrias y los continuos encontronazos con la oposición del PP. Monteseirín le asignó Hacienda y Presidencia y ahora vuelve a tirar de él para situarle en el puesto desde el que se maneja el urbanismo de la ciudad.

De Celis quiere mantener sus competencias en Turismo y Hacienda, pero la ingente tarea que le espera en las caracolas de la Cartuja y la necesidad de dar cancha a otros concejales afines desaconsejan esta acumulación de cargos.

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