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Células madre ‘made in’ Sevilla

Tres centros biomédicos harán de la Cartuja un polo genético líder en el mundo.

el 22 may 2010 / 19:39 h.

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Dos científicos del Cabimer trabajan en la fabricación y cultivo de células madre en una sala blanca en condiciones de completa esterilidad.

El 27 de marzo de 2006, José Luis Rodríguez Zapatero inauguró en la Cartuja el Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (Cabimer), bajo la dirección de Bernat Soria, adalid de la investigación con células madre que en diciembre de 2002 había firmado un convenio de colaboración con la Junta para impulsar estas investigaciones en Andalucía, entonces vetadas por el Gobierno del PP en Madrid. El Cabimer estaba llamado a ser uno de los ejes del plan autonómico de biomedicina, pero este centro, de investigación básica, habría de estar acompañado de otros complementarios en genética y producción de células para, con el nexo hacia el sistema sanitario público, hacer la cuadratura del círculo. Y ésta ha empezado a esbozarse: el Cabimer ha iniciado ya la fabricación de células madre para dos ensayos en humanos, uno en diabéticos y otro en enfermos de esclerosis múltiple. En agosto comenzará a funcionar el Proyecto Genoma Médico, con los mayores secuenciadores -lectores- de genes conocidos para elaborar una plantilla estándar del ADN humano, un proyecto único en el mundo. En octubre se pondrá en marcha el Laboratorio de Reprogramación Celular que hará células madre inducidas, es decir, sin necesidad de recurrir a embriones mediante una técnica revolucionaria descrita por primera vez en 2006. Estos tres centros están ubicados en la Cartuja y harán del parque tecnológico un polo genético y biomédico líder en el mundo.

Cabimer realizará investigación básica y buscará aplicaciones clínicas a los pacientes mediante proyectos con hospitales; Genoma Médico identificará genes responsables de enfermedades y hallará dianas para buscar terapias; éstas se ensayarán en modelos celulares que genere el Laboratorio de Reprogramación. El objetivo final es patentar la tecnología desarrollada o las terapias propuestas y así transformar el conocimiento en desarrollo económico y en empresas.

Aunque el proyecto sobre el que estarán puestas todas las miradas es el Genoma Médico, el Cabimer ha comenzado ya dos ensayos con células madre en humanos: uno para pie diabético, que dirige Bernat Soria, y otro sobre esclerosis múltiple, que dirige Guillermo Izquierdo, del Virgen Macarena, hospital que ha aportado los pacientes.

El primero de estos ensayos está ahora en la segunda fase, en la que participarán más de cien pacientes. "La fase I ha contado con 20 y hemos tenido resultados muy alentadores, si bien esto es un trabajo de años", asegura Soria. "Entre los pacientes se está corriendo la voz de que vamos a curar la diabetes y no es cierto: estamos ensayando terapias contra un síntoma muy concreto: el pie diabético", añade.

En cuanto al de esclerosis, Izquierdo apunta que ahora están reclutando a los pacientes y "los primeros resultados llegarán en un año y medio. El objetivo es estudiar qué células son las más adecuadas y la tolerancia a estos tratamientos del paciente -los elegidos son los que no responden ya a ninguna medicación-".

Una de las ventajas de las células madre para los científicos es que pueden crear familias de éstas -denominadas líneas celulares- con unas características concretas y cultivarlas en placas de laboratorio para ensayar en esas células terapias contra enfermedades. De este modo se evita hacer ensayos en humanos que suelen ser muy lentos (para garantizar en todo momento la seguridad de los pacientes).

En esta fase es donde entra en juego el Laboratorio de Reprogramación que empezará a funcionar en agosto. Este centro, cuya titularidad está compartida entre la Junta y la Universidad de Michigan -de hecho, lo dirigirá José Cibelli, de esta institución- se dedicará a fabricar células madre embrionarias mediante un mecanismo revolucionario descubierto en 2006 por el científico Yamanaka de la Universidad de Kyoto. Estas células, llamadas inducidas -iPS, en sus siglas en inglés- se consiguen añadiendo cuatro genes a una célula adulta -habitualmente de piel-, y eso hace que ésta retroceda -se reprograme- hasta el estado de embrionaria. El Laboratorio de Reprogramación realizará ensayos con células iPS animales, "la fase justo anterior a ensayos en humanos con estas células reprogramadas", explica Bernat Soria.

La trascendencia de estos ensayos no será baladí: "Para que alguna vez se puedan tener terapias de medicina regenerativa consolidadas, se necesitará la reprogramación celular, pero hay que lograr que este proceso sea mucho más eficiente que hasta ahora para obtener células en calidad y cantidad suficientes, si no, no se va a poder aplicar en la clínica", asegura el científico.

Los ensayos con células reprogramadas bien podrían centrarse en la cura de enfermedades raras, que están provocadas por un solo gen. Para hallar este gen investigará el Proyecto Genoma Médico, que dirigirán Guillermo Antiñolo y el director del Cabimer Shomi Bhattacharya.

Según explica el gerente de la Fundación Progreso y Salud, Juan Jesús Bandera, "el primer paso de Genoma Médico será describir una plantilla estándar del genoma humano sano, para lo que se han adquirido unos secuenciadores de última generación". Un vez obtenido el patrón sano -las previsiones apuntan a que esto se logrará en mayo del año que viene-, "el objetivo es comparar este patrón con el ADN de unos 20 enfermos de cada patología rara", añade Bandera. "En este proceso -apunta- esperamos hallar genes vinculados a esas enfermedades y esto podría darse cada pocas semanas. Este conocimiento es importantísimo y suele publicarse en las revistas del más alto nivel". Esto serán patentes y así se acabará de una vez eso de que inventen ellos.

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