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Chamizo tilda de fracaso las ayudas a autónomos por su "pésima gestión"

El Defensor del Pueblo andaluz denuncia que los vaivenes sobre las competencias y los retrasos al responder las solicitudes han dejado a estos incentivos "vacíos de contenido". Reclama que en las próximas convocatorias se prime a los emprendedores perjudicados.

el 21 abr 2011 / 18:59 h.

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Los incentivos a autónomos se implantaron en 2007.
Hace dos años que, primero el Defensor del Pueblo estatal, y luego su homólogo andaluz, denunciaron que los incentivos y ayudas de la Junta para autónomos acumulaban retrasos, cuando no estaban totalmente parados, y que los emprendedores no solo no estaban recibiendo el dinero sino que la administración ni siquiera les contestaba si su solicitud había sido aceptada o no. Desde 2007, la gestión de las ayudas a autónomos han cambiado dos veces de manos (de la Consejería de Empleo a la de Innovación y de nuevo a la de Empleo) y se han regido por tres normas y programas distintos. El resultado, según el último informe anual del Defensor andaluz, José Chamizo, es un "programa vacío parcialmente de contenido desde su inicio" debido a una "pésima gestión" de la Junta.

 

Chamizo da cuenta de varias quejas de emprendedores que han llegado a esperar hasta 22 meses una respuesta que la administración se comprometió a dar en tres. Relatan "distintos peregrinajes por los que se han visto afectados" los solicitantes de estas ayudas, obligados a presentar "múltiples documentos" y recibiendo "escasa o nula información" sobre el estado de sus expedientes ante las "dificultades de obtener información telefónica". Todo "un sin fin de gastos, molestias e incertidumbres" para recibir al final "una tardía resolución denegatoria fundamentada en la lacónica referencia al carácter limitativo de las dotaciones presupuestarias". Es decir, una espera de casi dos años para que al final le digan que no hay dinero.

El Defensor comprende que el fondo para estas ayudas fuera limitado pero también plantea que el retraso en la tramitación de las ayudas ha podido perjudicar a algunos emprendedores que, de haberse tramitado su solicitud a tiempo, podrían haberla percibido porque aún existía fondo. Actualmente, las ayudas oscilan entre un máximo de 4.000 euros para el mantenimiento de la actividad y entre 5.000 y 11.000 euros para iniciarla, y el presupuesto este año es de 47 millones con los que la Junta prevé beneficiar a 7.000 autónomos.

Chamizo pide a la Junta que en las convocatorias de este año (hay dos, en marzo y septiembre) "en la medida de lo posible" se dé prioridad a las personas perjudicadas por los problemas ocurridos en años anteriores.

En su informe pone de manifiesto que ha habido una "defraudación de las legítimas expectativas y a la confianza en las instituciones" de personas que, en un momento además de crisis económica, decidieron iniciar o proseguir una actividad empresarial "contando con la previsible ayuda pública" que dichas instituciones promovían. Denuncia asimismo "el evidente incumplimiento del derecho que tienen los ciudadanos a recibir una contestación a sus reclamaciones dentro de un plazo razonable".

En definitiva "todo un auténtico dislate que tristemente trastoca las virtudes de un programa que sin duda habrá beneficiado a un significativo número de autónomos pero también ha dado un maltrato administrativo a un conjunto más numeroso de solicitantes". Por ello, y al considerar "imposible" revisar la actuación administrativa realizada "al tratarse de convocatorias de ayudas y ejercicios presupuestarios finiquitados", Chamizo sugiere que las futuras convocatorias se resuelvan "con la prontitud y trasparencia" exigible a la administración y "dando un trato favorable a aquellas solicitudes frustradas" por la "mala administración" de las ayudas en estos años.

Solo en 2010, Andalucía perdió 80.000 autónomos en total y 5.378 en términos netos, es decir, negocios que cerraron y que no se compensaron con las nuevas altas. Las asociaciones de autónomos denuncian la sangría diaria de este colectivo que en Andalucía aglutina a más de 400.000 personas y a los que la crisis ha dejado sin acceso al crédito bancario para mantener su actividad a flote.

Con la última orden de incentivos, Empleo pretende llegar a más personas aunque cada uno reciba menos dinero y da prioridad a sectores dedicados a los servicios sociales, energías renovables o reformas, así como a colectivos como mujeres, discapacitados, mayores de 45 años y parados de larga duración.


Cursos subvencionados incumplen sus compromisos de contratación
Las ayudas a los emprendedores no son las únicas vinculadas al empleo que critica el informe de Defensor a raíz de las quejas de los usuarios. Chamizo llama la atención sobre las denuncias de varios alumnos de cursos de formación para el empleo subvencionados por la Junta donde no se cumplió el compromiso de contratar al 60% de los asistentes como se exigía para acceder a la subvención. El informe reseña que tras trasladar estas quejas a la administración, en concreto de un curso de Programador de Aplicaciones Informáticas, la empresa en cuestión reconoció que la crisis les había impedido cumplir sus compromisos y reintegró las ayudas. En otro caso, un alumno de un curso de Electricista Industrial impartido por la Fundación Andaluza de Fondo de Formación y Empleo en Cádiz denuncia que el puesto que le ofrecieron estaba en Huelva pese a que la subvención exigía que los puestos ofertados fueran en la misma provincia. El Defensor recuerda a la administración que le compete supervisar que las empresas que reciben subvenciones por dar cursos de formación cumplan los compromisos adquiridos. Chamizo también ha recibido quejas respecto a los cursos del plan Memta, uno de los planes de choque desplegados por la Junta con becas para los parados que asistan. La mayoría se deben a la rigidez con la que la administración aplica la expulsión del curso, prevista cuando se producen tres faltas sin justificar, ya que no cuenta las sesiones sino las horas por lo que faltando dos días, al ser las sesiones de dos horas, se computaban cuatro faltas.

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