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Chaves augura un relevo pacífico en el PSOE que impulse a Griñán

El secretario general admite que no lograron atajar el debate sobre la bicefalia.

el 01 feb 2010 / 20:46 h.

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Rafael Velasco, Manuel Chaves, Petronila Guerrero, José Antonio Griñán y Luis Pizarro, en la reunión de ayer.
La maquinaria socialista ya está a pleno funcionamiento para preparar el congreso extraordinario en el que Manuel Chaves cederá a José Antonio Griñán el liderazgo en el PSOE-A. La ejecutiva regional aprobó ayer por unanimidad fijar el cónclave, que tocaría celebrar en 2012, para los próximos 12 y 13 de marzo en Sevilla. Resuelta la fecha que tantos quebraderos de cabeza ha dado a los socialistas, el secretario general, que durante esta polémica ha preferido mantenerse alejado de Andalucía, fue el que explicó a los medios por qué la opinión del partido sobre el adelanto del congreso ha cambiado radicalmente en sólo dos meses.
Chaves desgranó los mismos argumentos que hasta hace muy poco justificaban que el cónclave no debía adelantarse para defender la necesidad de que sea "cuanto antes". Desde que ambos dirigentes anunciaran al unísono en noviembre que el congreso sería antes de 2012, los dos sostuvieron que ahora los esfuerzos del partido debían centrarse en combatir la crisis. Pero el debate sobre quién lleva las riendas del PSOE-A adquirió tal magnitud que se ha convertido en una bomba de relojería para el partido que, según Chaves, es mejor resolver inmediatamente para que nada "distraiga" de la salida de la crisis. Aseguró que la polémica de bicefalia, a la que admitió que todos han contribuido incluso él, "ha sido ficticia", pero que cuando saltó "a los medios, a los militantes y a la calle", lo "lógico y conveniente era despejar el problema cuanto antes". El vicepresidente tercero del Gobierno reconoció que tanto él como Griñán fracasaron en su intento de atajar esta controversia. "No ha sucedido así y hay que solucionar algo que dificulta el proyecto socialista", manifestó.

Apoyo "total". Pese a que hace dos semanas Chaves admitió que hubo "discrepancias" con Griñán, su amigo íntimo desde hace muchos años, por la fecha del congreso -el presidente de la Junta era partidario de precipitarlo-, ayer dijo que nunca existió "ningún problema de fondo" y que su coincidencia con Griñán ha sido "total". Al final el criterio "determinante" ha sido el del presidente de la Junta, que ha querido anticipar el congreso porque desconfía de su poder real en el partido. Chaves desligó esta decisión de la encuesta del IESA que da una leve ventaja al PP respecto al PSOE. "En absoluto ha pesado" el sondeo, afirmó.
Ahora los socialistas sólo ven ventajas al adelanto del congreso, cuando hasta hace muy poco sobraban las reticencias. La ejecutiva federal prefería esperar a que terminara la presidencia española de la Unión Europea, pero según el ministro de Política Territorial, en Ferraz siempre han dado a la dirección regional "absoluta libertad" de decisión. "Es lo mejor para el PSOE-A", opinó Chaves, que está convencido de la "conveniencia política" de que los dos cargos -el de presidente andaluz y el de secretario general- recaigan en una misma persona. En marzo será el momento de "formalizar y consolidar" el liderazgo de Griñán, que para Chaves "fue una apuesta adecuada" porque está demostrando que es "un gran presidente de la Junta". Aseguró que la sintonía entre ambos no se ha resquebrajado. "Le di todo mi apoyo [cuando se produjo la sucesión] y ahora José Antonio Griñán seguirá contando con mi respaldo incondicional", señaló el vicepresidente tercero, que cuando ceda el testigo a Griñán se pondrá "a su total disposición".

Chaves recordó que cuando tomó el control del PSOE-A en 1994 se encontró con un partido "absolutamente dividido y enfrentado", muy distinto de la formación "unida" que heredará Griñán. Esa "cohesión" interna es la que, a su juicio, garantizará que el próximo secretario general salga elegido casi por "unanimidad", de ahí que augure un congreso "tranquilo" que se resolverá de manera "impecable", igual que la sucesión. El vicepresidente tercero demandó a la ejecutiva regional que deje manos libres al futuro líder para conformar un equipo "ganador". Griñán deberá respetar los equilibrios territoriales y previsiblemente se deshará de la vieja guardia que acompañaba a Chaves. Éste no se pronunció ayer sobre si Luis Pizarro debería seguir en la dirección. Gaspar Zarrías, nuevo secretario de Política Autonómica del PSOE, sí dijo que su futuro inmediato está fuera de Andalucía.

Y mientras, PP e IU insisten en que el Gobierno no puede ocuparse de la crisis cuando sólo piensa en el congreso socialista.

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