Cultura

Cienfuegos: "En Gijón hubiera firmado por tener una programación como la de Sevilla"

El nuevo director ultima los detalles de una cita que ha preparado en pocos meses. Llegó a Sevilla desde Gijón tras ser destituido por Foro de Asturias. Está “contento” con el Consistorio, pese a ser de izquierdas.

el 31 oct 2012 / 21:16 h.

José Luis Cienfuegos posa junto a un carrete de película en el Teatro Alameda, centro neurálgico de esta edición.
-Faltan horas para que arranque el festival de 2012. ¿Qué diferencia notaremos con usted como director, además del traslado a los cines del Centro?
-En los contenidos cada director aporta su criterio. Si tiene que haber un tono, yo destacaría el de la Sección Oficial y el de Nuevas Olas. Hemos querido abrir más el festival hacia otras propuestas. He leído que algunos decían que el SEFF se había hecho más comercial. Dudo de que sea así. Estamos proponiendo al aldo de Grandes esperanzas e Invasor, que son películas que tienen que estar en Sevilla, títulos con la impronta del nuevo equipo de programación. Y en Eurodoc hemos optado por un tipo de documentales menos discursivos. Abrimos más el documental hacia la no ficción.

 

-Hay programadas unas 150 cintas. Póngaselo fácil al espectador. ¿Qué no debe perderse este año?
-Hay que leerse el programa de mano, que es clarísimo y da las claves de todos los títulos. Cada espectador es diferente y Sevilla tiene mucho público y muy heterogéneo. El espectador de Grandes Esperanzas no es el de Arraianos, en principio. Hay que planificar. Lo habitual es pasarse tres días eligiendo las películas, y luego ir cambiando sobre la marcha.

-Su dirección también se está caracterizando por la importancia de los conciertos como actividades paralelas. Iban a celebrarse en la Sala Holiday, que finalmente se cae del cartel.
-Parecía que estaba todo atado después de tres meses hablando con ellos y de repente... Bueno, prefiero que lo expliquen los promotores. En cuanto a la música, me ha sorprendido que en las redes sociales se haya criticado esta oferta. La idea es que invitados, prensa y público, cuando acaben las películas, se reúnan en un lugar a tomar algo y escuchar un concierto. Esas cosas funcionan y atraen gente de fuera.

-No son tiempos de alfombra roja pero... ¿veremos estrellas?
-En la inauguración habrá mucha gente, no sólo el equipo de Fin, sino invitados que quieren venir a apoyar al nuevo equipo del SEFF. Los festivales ahora no pueden pagar viajes y hoteles. Hay que invertir en infraestructuras, como traducciones o digitalización. Durante todo el certamen habrá bastantes invitados potentes.

-Conocimos su nombramiento en primavera. Ha tenido seis meses para preparar la cita. ¿Da tiempo a organizar algo en condiciones?
-En cuanto a contenidos, sí. Donde hemos notado falta de tiempo es en la organización y planificación. Ha ido todo a base de empujar y echar horas de trabajo. Echas de menos dos o tres meses más. Los festivales serios están abiertos todo el año. La temporada empieza en Berlín, en marzo, y allí hay que llevar los deberes hechos. Deberíamos terminar esta edición, realizar memorias y en febrero continuar. Mi intención es esa e, incluso, organizar actividades durante todo el año.

-¿Cómo se encontró el certamen cuándo llegó a Sevilla?
-El festival está dentro del circuito, es conocido y respetado. Luego puede haber matices de contenido. Sí es verdad que hay cuestiones económicas que me han preocupado porque llegaban informaciones de pagos pendientes por la estructura organizativa previa, y eso no es bueno para la imagen del festival ni de la ciudad.

-¿Las deudas están pagadas?
-A mí me han dicho que sí.

-Hace un tiempo, antes de fichar por Sevilla, usted denunció que en la pasada década surgió una burbuja de festivales similar a la inmobiliaria. ¿Se refería también a éste?
-No, el de Sevilla por lo menos, de momento, ha sobrevivido. Sí es verdad que hubo burbuja. Echando la vista atrás da vértigo revisar las cifras de locura que se manejaron. Yo incluido. Lo hemos pagado todos.

-Cuando surge una burbuja, los precios se disparan...
-Hay muchos festivales en España que con presupuestos más importantes que el de Sevilla ya han desaparecido. Luego está el respeto a la profesión y el código del honor que existe en festivales. Por ejemplo, me he encontrado con que ha habido certámenes que este año han pujado por películas confirmadas para Sevilla ofreciendo cifras enormes, con la que está cayendo.

-¿Competencia desleal? ¿No será su antiguo festival? ¿Nos han robado algún filme?
-No voy decir quién, pero ha ocurrido. No han robado nada, y no hemos tenido que pujar. Los distribuidores son personas de palabra. Son prácticas inauditas. No me había pasado nunca y creo que tampoco había pasado en Sevilla.

-¿Cómo ve festivales cercanos como el de Huelva, Granada o Málaga?
-Cada uno tiene su terreno bien acotado. Ahora los festivales son fundamentales para la difusión del cine de autor. La pena es que no haya una cierta estabiliadad en cuanto a los presupuestos.

-Gijón, el festival que lo cesó, abre este año con película europea. ¿Ha visto su programación? ¿Teme comparaciones?
-No, sobre todo porque estoy absolutamente feliz y orgulloso de la programación que tenemos en Sevilla. Hubiera firmado por esta programación si dirigiera Gijón.

-¿Qué le parece la programación de este año en Gijón?
-[Silencio y risas] Sería bonito y divertido saber mejor qué opinan ellos de la programación de Sevilla.

-Allí le destituyó Foro de Asturias, un partido de derechas, y aquí le rescató el PP. Y usted, según he comprobado al documentarme, se ha declarado abiertamente de izquierdas. Es paradójico, ¿no?
-Yo aquí he tenido total libertad a la hora de programar. No ha habido problemas. Sabían que llamaban a un profesional, han confiado en mí y en mi equipo.

-Vamos, que la ideología no condiciona a la hora de trabajar con una institución gobernada por un determinado partido.
-Al final, todo depende de las personas. Así de claro. La verdad es que aquí estoy contento. Hay mucha gente en Asturias que evidentemente me ha preguntado, pero vamos, he trabajado muy bien y en total libertad.

-Usted aboga por un cine de autor, aunque el pasado año el Consistorio abogó por ir hacia una programación menos elitista y de autor. ¿Tiene esa indicación?
-No. Pero en nuestra programación habrá películas para un público más elitista y también para gente de todo tipo. Eso es lo habitual. Y funciona, porque de momento hemos triplicado el número de entradas vendidas. También es la primera vez que se pueden comprar por internet, y espero que la gente se anime. Luego no me protesten cuando haya colas [bromea].

-¿Cree que se deben seguir anunciando las nominaciones de los Premios de Cine Europeo aquí? ¿Y la gala de entrega?
-Sí. Está previsto intentar renovar el acuerdo para 2013. Es un hito que atrae la atención de toda Europa. Sobre la gala, la delegada de Cultura ya ha dicho que por el momento en que estamos no puede ser. Cuando haya dinero, habrá que valorarlo.

-¿Le gustaría seguir en 2013?
-Me gustaría sobre todo para dirigirlo con tiempo y plantear otra estrategia y maneras de funcionar... Veríamos un festival diferente en la organización.

-Usted dijo que Sevilla tenía los mejores críticos de cine del país. ¿Aquí no valoramos lo que tenemos?
-Pues no. Me llama mucho la atención cómo a mucha gente le gusta dudar de la ciudad. ¡Pero si tenéis dos equipos en primera!

-La crítica fue demoledora al hacer balance de la pasada edición. ¿Tiene amigos entre los críticos sevillanos o se espera caña?
-No tengo amigos. Me pelearé. Ya sé donde van a estar las críticas. Estoy acostumbrado. Pero sobre gustos...

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