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Cinco familias ocupan un edificio de viviendas de Bankia en la calle Feria

Sin luz ni agua, pretenden convertir el inmueble en su hogar con el respaldo del movimiento 15M.

el 30 ago 2012 / 16:57 h.

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Tina tiene 58 años y lleva tres meses viviendo con su pareja y el hijo de éste en el albergue municipal. Él perdió su trabajo y el traslado de la hermana de Tina, con la que habían vivido los últimos tres años, a un hogar de acogida tras lograr una orden de alejamiento de su marido, los dejó sin vivienda y "sin nada". Pero "ya no podíamos más en el albergue, aquello es horroroso". Así que se apuntaron al "realojo", junto a otras cuatro familia, organizado por el movimiento 15M, en un edificio de viviendas de Bankia en la calle Feria esquina con Escoberos.

Como Tina, Macu, Ana y María, con sus cinco hijos y sus parejas han decidido tomarse la "re-Bankia", según reza un cartel que cuelga de uno de sus balcones. Algunos tienen un trabajo pero con un sueldo muy precario que no da para pagar un alquiler o una hipoteca, otros no perciben ninguna ayuda y ni siquiera sus padres pueden echarles una mano, como es el caso de Ana -su madre percibe 200 euros al mes y su padre está en paro, como ella tras haber trabajado como esteticista o en comedores infantiles-.

En un comunicado, cuya lectura fue jaleada por unos 200 miembros del 15M desde la calle, explicaron los motivos de esta particular revancha: "Desde las distintas administraciones, no se da solución a la imposibilidad de acceder a una vivienda que sufren cientos de miles de familias mientras se inyectan miles de millones en los bancos, que crearon la burbuja inmobiliaria y que son los directos responsables de la crisis que hoy padecemos".

Concha, portavoz del movimiento, explicó que el inmueble, propiedad del banco resultante de la fusión de Caja Madrid y Bancaja, entre otras entidades, y que "por rescatarla nos hemos quedado sin seguridad social ni educación", lleva vacío desde que se construyó hace dos años, sin que se haya puesto en alquiler o en venta. "Nos fijamos en edificios que son propiedad de bancos y están vacíos, así no perjudicamos a particulares, sino a los bancos que son los responsables de esta crisis", argumenta.

Sin embargo, los vecinos del edificio colindante, que se vieron sorprendidos la madrugada de ayer con los ruidos del realojo y la llegada de la Policía Nacional, aseguran que hasta hace unos siete meses han estado trabajando en el inmueble ocupado para ultimar la obra. Tina confirma que el baño y la cocina de su nuevo piso no están terminados. Pero se conforma con tener una vivienda donde cobijarse y estar en familia: "Tenemos dos dormitorios y un salón muy hermoso". No tienen luz ni agua y le pasan las botellas de agua y la comida desde la calle porque "no podemos salir no vaya a ser que no podamos volver a entrar", relata Tina, pero espera que lo solucionen "pronto".

Entretanto, han bautizado el edificio como la Corrala La Alegría, porque "sin alegría no se puede vivir", comenta Concha, que no descarta futuros realojos.

Tres furgones de la Policía Nacional se desplazaron hasta la calle Feria ayer por la tarde. Los portavoces del 15M habían convocado a los medios a las 19 horas para dar a conocer esta ocupación y leer el manifiesto en el que, además, apelan a la mediación del Defensor del Pueblo y recuerdan que están dispuestos a "pagar una renta acorde a nuestro nivel de ingresos". Los agentes intentaron desalojar la acera custodiando la puerta del local del bajo del edificio y, en una negociación con los activistas, todos cedieron.

Fuentes de Bankia admitieron que no tenían conocimiento de esta ocupación y hoy darán su opinión sobre estos hechos.

En el mes de mayo, 20 familias ocuparon un edificio nuevo vacío en la rotonda de San Lázaro que bautizaron como Corrala La Utopía. Con la ayuda del movimiento 15M y Ecologistas en Acción, que les cedió unas placas solares para contar con electricidad después de que Endesa les cortara el suministro, han resistido todo el verano a la espera de una solución que pase por facilitarles una vivienda que puedasan pagar.

El manifiesto de La Alegría, que aspira a contar con la comprensión del resto de la ciudadanía, concluye con el lema que también movió a La Utopía: "Ni gente sin casa ni casas sin gente".

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