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Cinco familias sin casa ocupan otro edificio en la Alameda

El bloque había sido devuelto ayer a sus dueños tras frustrarse un alquiler para construir un hotel.

el 13 jun 2012 / 20:03 h.

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Una veintena de personas permaneció toda la tarde ante el edificio para apoyar a sus ocupantes. Foto: I.C.

Cinco familias en grave situación social ocuparon ayer un edificio en el Centro de Sevilla, esta vez un bloque abandonado de aspecto ruinoso, sin agua y sin luz, entre las calles Quintana y Conde de Torrejón, junto a la Alameda .

Con las mismas necesidades que las 36 familias que desde hace un mes viven en un bloque vacío en la rotonda de San Lázaro , esta quincena de personas precipitó ayer su entrada en el edificio al verse en la calle por no poder pagar sus alquileres o hipotecas, en una operación que no nació auspiciada por el 15M y que está a todas luces menos organizada que la de San Lázaro. De hecho, aunque el bloque estaba vacío, sus propietarios lo habían recepcionado ayer mismo: sus inquilinos lo habían devuelto a los dueños después de tres años de alquiler, en los que no habían logrado rehabilitarlo para abrir un hotel en el inmueble, como tenían previsto. Así lo indicaron los mismos dueños, que se presentaron allí para preguntar qué ocurría.

 

"Lo que ocurre es que no tenemos casa, que debo cuatro meses de hipoteca y me van a echar", explicaba María José, de 33 años, que no recibirá más dinero que una ayuda social de 400 euros en agosto y que se ha mudado sola al edificio, con la esperanza de que en breve se le unan su marido y sus dos hijos, que están con un familiar mientras la ocupación cristaliza. Así lo explicaba ayer, con un discurso igual de crudo que el de sus compañeras del bloque de San Lázaro, aunque mucho menos ideológico y concienciado. "Si nos echan de aquí nos tendremos que ir a otro lado", aseguraba, admitiendo que las familias no han valorado mucho más allá qué puede pasar en los próximos días.

"No, si yo hasta los entiendo", admitían a pocos metros de distancia los representantes de la propiedad del edificio, que estuvieron hablando amigablemente con miembros del 15M que acudieron para apoyar la ocupación, y con el parlamentario Juan Manuel Sánchez Gordillo, que se ofreció a mediar, como los abogados de la comisión de Vivienda del 15M. "Pero así no se arreglan las cosas", matizó también el propietario a este periódico, ante el que prefirió no identificarse.

Las familias se han mudado a un edificio que no tiene agua ni luz, y que ni siquiera ha sido limpiado a fondo ni tiene muebles, pero quienes han entrado confían en aguantar con los víveres de emergencia que tienen. "Yo estaba en casa de mi madre con mi pareja y mi hija, y he preferido meterme aquí", explicaba otra de las vecinas, Pilar, de 25 años, a través de una ventana enrejada del bloque, tan amplio que cada familia ha podido ocupar una vivienda. Pilar trabaja en una casa dos horas a la semana y gana 100 euros al mes, los únicos que entran en su casa, porque su pareja, albañil y pintor, lleva cuatro años parado.

Al igual que una veintena de simpatizantes del 15M, varias parejas de la Policía Nacional permanecieron junto al edificio durante toda la tarde, aunque no se produjo ni el más mínimo roce con los ocupantes a los que, al entrar en el bloque a plena luz del día, algunos vecinos llegaron a jalear y a aplaudir desde sus balcones.

A última hora de la tarde se presentaron también algunas de las mujeres que iniciaron la ocupación del bloque de San Lázaro , para ofrecer apoyo y consejo a estas familias. El 15M se ha ofrecido a mediar en una situación que se antoja más compleja que la de San Lázaro, al estar clara la propiedad y existir un dueño interesado en el edificio, en el que desde ayer ondean ya pancartas con el lema "Vivienda digna".

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