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Circulando en una sola dirección hacia la Sevilla del nuevo siglo

La dos calles principales del Distrito Nervión han visto reordenado en esta década su sentido de circulación del tráfico para agilizar el tiempo y la fluidez de los vehículos que transitan por la zona. Sus barrios han ganado en bienestar y en ambiente saludable

el 03 mar 2011 / 18:53 h.

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La instalación del sentido único de circulación en la Avenida Luis Montoto ha otorgado mayor fluidez al tránsito de vehículos por el distrito

Las calles del Distrito Nervión han sido los exponentes de la llegada a esta zona de la Sevilla del nuevo siglo. Con su remodelación se perseguía acercar a sus barrios al Casco Histórico, mejorando la fluidez del tráfico que amenazaba con estrangular al transporte a su paso por este punto de la ciudad. Luis Montoto y Eduardo Dato se convirtieron en los baluartes de esta reordenación del tráfico, en una apuesta municipal que consideró que el sentido único en ambas vías era la solución para acabar con los atascos que se producían en hora punta.

Antes de la intervención, Luis Montoto era una avenida saturada por el tráfico, la doble fila, los ruidos y hasta un índice de siniestralidad que venía derivado de los constantes embotellamientos de vehículos. La situación invitaba a tomar medidas urgentes, y así en 2009 comenzaron las obras para instalar el sentido único en la vía. La Delegación de Movilidad planteó un modelo en el que Luis Montoto asumiría el tráfico de salida desde el Casco Histórico, conectando el Centro con la Avenida de Andalucía y la carretera de Málaga. Una reordenación que permite que la avenida recoja de este modo la circulación procedente de la Resolana, la Ronda de Capuchinos, María Auxiliadora y Recaredo, vías en las que la instalación del sentido único en 2008 ya había reportado grandes beneficios en cuanto a la mejora del tráfico rodado.

Tras la finalización de los trabajos, no sin las protestas previas de un buen número de vecinos y comerciantes contrarios a la iniciativa, la avenida ganó en fluidez y mejoró el tiempo de los traslados de los vehículos. La nueva Luis Montoto se configuraba de un modo muy distinto al habitual, pero que sin duda suponía una apuesta por la mejora de la circulación y de la calidad de vida de los usuarios. De este modo, la vía pasó a contar con dos carriles para el tráfico privado y otro para el transporte público y emergencias, éstos en dirección hacia Luis de Morales, así como con un contracarril al Centro para autobuses y taxis.

La realidad mostró que la calidad de la circulación creció de forma desorbitada en la avenida, aunque todavía era necesario continuar con el plan trazado para que estas primeras mejoras tuvieran su continuidad en el resto del distrito. La clave pasaba por llevar el mismo modelo a la otra arteria principal del barrio: Eduardo Dato. Por sus características, esta vía experimentaba mayores problemas de tráfico a causa de la doble fila, y en ocasiones era común observar cómo algunos vehículos estacionaban en tercera fila. Pero la cosa no quedaba ahí. Esta tendencia incívica se agudizaba durante la salida de los niños de los centros escolares ubicados en la zona.

Para paliar esta situación, a finales del pasado enero entró en vigor el sentido único de circulación en Eduardo Dato, en el tramo entre Luis de Morales y Menéndez y Pelayo, constituyéndose una vía de acceso al Casco Antiguo desde el distrito. La intervención dotó a la avenida de dos carriles para el tráfico privado y uno para los servicios públicos, estos tres dirección al Centro, así como de un contracarril, de las mismas características que el de Luis Montoto, en dirección contraria al resto. La reordenación del tráfico también afectó a otras vías secundarias como Virgen de Valvanera y Pirineo.

OTRAS ACTUACIONES. La instalación del sentido único en Luis Montoto propició la intervención sobre uno de los referentes patrimoniales del Distrito Nervión. El acueducto romano de la avenida, conocido popularmente como los Caños de Carmona, se restauró gracias a la financiación de Emasesa, integrando los restos en el conjunto de la vía. La nueva estructura de acero que sirve de refuerzo posibilita una mejora de la visibilidad del acueducto en su conjunto y lo destaca dentro del marco urbano que lo encuadra. Las mejoras urbanísticas aplicadas en esta zona se completaron con los trabajos de pavimentación realizados en la calle Mallén, reurbanizada a petición de los vecinos del entorno, en la Gran Plaza y en la calle Barrau, a consecuencia de los trabajos de construcción de las estaciones de la Línea 1 del Metro.

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