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Cívica culmina la integración en La Caixa, que será efectiva en agosto

Las respectivas juntas de accionistas dan el visto bueno a la operación de la que sale la primera entidad financiera del país

el 26 jun 2012 / 08:04 h.

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Beñat y Cañas portan el féretro nada más salir de la iglesia.

La junta extraordinaria de accionistas de Banca Cívica cumplió el guión establecido y aprobó ayer la absorción del grupo de cajas conformado por Cajasol , Caja Navarra, Caja Canarias y Caja Burgos en el seno de Caixabank . Se trata del último trámite necesario y solo restará el visto bueno de las autoridades competentes para su inscripción en el Registro Mercantil. A principios de agosto, Cívica dejará de serlo y pasará a ser Caixabank. Y la sevillana Cajasol tendrá un 1% de la catalana, tras fijar el canje en cinco acciones del banco de La Caixa por cada ocho títulos de Cívica.

Aunque desde ningún ámbito se cuestiona la idoneidad de la operación para Cívica puesto que La Caixa ha demostrado su fortaleza en el grupo de cabeza de las entidades financieras más solventes, al igual que ocurrió en la junta ordinaria, sus copresidentes, Antonio Pulido y Enrique Goñi, tuvieron que escuchar las críticas a su gestión que, según estiman fuentes sindicales, ha derivado en una pérdida de valor de la entidad cifrada en un mínimo de 365 millones de euros en apenas diez meses. Esa cifra, abundaron, considerando la banda baja de valoración antes de la salida a bolsa de Cívica en julio de 2011 y no solo teniendo en cuenta el deterioro bursátil sino también de otros activos. Si se hubiera considerado la horquilla más alta de valoración, la cuantía podría superar los 900 millones, precisaron.

Según las fuentes, en la junta se planteó someter a los copresidentes a una acción social de responsabilidad por este deterioro de imagen, credibilidad y valor de la entidad ante la clientela y ante su comprador, el banco de La Caixa, con el que se pretendía reclamar un resarcimiento económico, una iniciativa que finalmente no prosperó.

Pero no se quedó ahí. Los sindicatos también mostraron su rechazo a que Pulido y Goñi representen a Cívica como consejeros en el máximo órgano de dirección de Caixabank y pidieron que se sometiera a votación quiénes deben ser sus representantes en el consejo de administración de la entidad. En este mismo sentido se expresaron CCOO y UGT en Caixabank, que votaron en contra de esta designación al considerar que "no se puede premiar a los responsables de una gestión que no ha llevado a ninguna parte". La junta de la entidad catalana aprobó, por su parte, el proceso de integración de Cívica en su estructura, algo que fue respaldado por los representantes sindicales.

Durante la junta, que se desarrolló en el hotel Renacimiento, también se escucharon las voces de los afectados por las participaciones preferentes. En este punto, Antonio Pulido precisó que, tras el cierre el pasado lunes del plazo para acogerse al canje propuesto por la entidad, que contemplaba su recompra al 100% del valor nominal y la suscripción irrevocable de obligaciones necesariamente convertibles y/o canjeables en acciones de Banca Cívica, el 97% de los titulares se ha adherido al mismo.

Caixabank se convertirá tras la integración de Cívica en la primera entidad financiera española por delante del Santander y el BBVA con un volumen de activos de 342.000 millones, el 10,5% del mercado. En créditos sumará 231.000 millones (13,4% de cuota) y contará con 179.000 millones en depósitos (14%). Su capitalización bursátil superará los 16.000 millones, mientras que contabilizará 14 millones de clientes. La morosidad quedará en el 5,5%, y su nivel de liquidez (24.000 millones) y su capital principal (core capital) del 10,4% la sitúan en una de las posiciones de mayor fortaleza dentro del sector.

Por regiones, la entidad resultante se convierte en líder en cinco comunidades (Cataluña, Andalucía, Navarra, Baleares y Canarias) y segunda en otras cinco (Madrid, Castilla León, Castilla La Mancha, Comunidad Valenciana y País Vasco).

No obstante, queda pendiente la ejecución del plan laboral -que exige 1.500 salidas de la plantilla de Cívica, aunque con poca adhesión voluntaria por ahora- y cuyo plazo expira el 15 de julio, así como conocer las desinversiones en la cartera de empresas en las que Cívica cuenta con participación accionarial.

Punto y final a 178 años de vida de la caja sevillana

La entidad financiera de referencia en Sevilla puso ayer un punto y final a una longeva vida de 178 años. En cuestión de semanas pasará a ser una marca comercial, con la influencia que le permite una representación del 1% en el accionariado de Caixabank.
Un mes de mayo de hace un lustro nacía Cajasol, fruto de la fusión de El Monte y Caja San Fernando, tras numerosos intentos fallidos de crear la gran caja de Andalucía. En octubre de 2010, Cajasol, tras una digestión complicada, incorporaba Caja Guadalajara, que se convertiría en la primera absorción de una entidad financiera de dos comunidades diferentes. Solo un par de meses después se precipitaba su adhesión en un sistema institucional de protección (SIP) –una fusión fría– junto a Caja Navarra, Caja Canarias y Caja Burgos, que nacía bajo la marca de Banca Cívica.

Llegó la última a este grupo, pero por su dimensión y volumen de activos, arrancó una posición de liderazgo junto a la entidad navarra, que tuvo su hito más destacado en la salida a bolsa en julio de 2011 y en mantener la sede social en Sevilla. Ayer, tras cuatro reformas financieras en cuatro años, Cajasol, que se hizo Cívica, se convirtió en Caixabank.

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