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Claves para entender Europa

El eurodiputado socialista cree que la UE está demasiado lejos de los ciudadanos, que aceptan pertenecer a la Unión pero no la comprenden.

el 15 sep 2009 / 00:14 h.

Un Oscar para el luchador Javier Bardem

Nominado para el Oscar al mejor actor de reparto por su papel en No es ciudad para viejos de los hermanos Coen, el actor español viene recibiendo numerosos premios tanto en Europa como en EEUU. La carrera meteórica de Barden hace innecesario resaltar más sus méritos interpretativos, pero sí creo conveniente poner de manifiesto su valentía y compromiso con las causas justas que le han valido los ataques furibundos de la reacción en España. Su clara posición y liderazgo en el movimiento de masas contra la guerra de Irak y contra las mentiras y atropellos del último gobierno de José María Aznar, muestran a una persona pública que sabe utilizar su fama para tomar postura, y no esconderse, aún a sabiendas de que ello le puede costar el boicot de sectores muy poderosos. Millones de españoles esperamos que dentro de pocos días Javier gane el Oscar, por él, por España y por Europa.

Elecciones en España y la UE

La Europa reconstruida tras la Segunda Guerra Mundial se fundamenta en la tolerancia, el humanismo laico, los derechos humanos, el diálogo y la defensa de la paz en el mundo. Cuando uno lee o ve desde Bruselas propuestas en la campaña electoral española que nos retrotraen al integrismo religioso, a la xenofobia, a la represión (¡niños de 12 años a la cárcel!), tiene que hacer un gran esfuerzo para imaginar que se trata de un país europeo y que el partido que hace esas propuestas gobernó durante ocho años, y no hace mucho de ello.

Nosotros los europeos de una UE lejana y críptica

Como puntualmente recogió éste periódico, a finales de enero el presidente de la Junta de Andalucía presentó públicamente mi último libro, Nosotros los europeos, RDeditores, recopilación de los artículos que he publicado, la gran mayoría en el Correo de Andalucía desde que soy miembro del Parlamento Europeo. El libro tiene la pretensión de contribuir a la visualización de los asuntos europeos, a su mejor comprensión por los ciudadanos que con frecuencia no sólo desconocen muchos aspectos de la Unión Europea sino que la ven lejana, críptica, complicada. Y sin embargo, la UE recibe su legitimidad de los ciudadanos europeos, los nacionales de los 27 países miembros, y a ellos se debe. No es un problema de los ciudadanos sino de las propias instituciones y de los que trabajamos en ellas que no atinamos a acercarlas a la gente. La consolidación de la democracia, la estabilidad, prosperidad y prestigio de la España de hoy se debe, en gran manera, a nuestros veinte años en la UE. Y de hecho los españoles aprecian nuestra pertenencia a Europa, contamos entre los más europeístas del continente... pero desconocemos su funcionamiento. Claro que eso no lo voy a solucionar con un libro, por mucho que se lea, pero creo que entre mis obligaciones de eurodiputado está la de ayudar a acortar la distancia entre instituciones y ciudadanos.

La independencia de la provincia de Kosovo

Cuando se publique esta nota se habrá producido o estará a punto de producirse la declaración unilateral de independencia de la, hasta ahora, provincia yugoslava de Kosovo. No es buena noticia. Nunca antes se había producido un caso parecido. Y es un precedente peligroso. No es lo que había previsto la ONU cuando ante la guerra con Serbia, tomo a Kosovo bajo su tutela. Kosovo no es viable ni económica ni políticamente. Está compuesta por una mayoría de origen albanés (podía haber optado por unirse a Albania o federarse a Serbia con una gran autonomía). Ahora la gran minoría de origen serbio será marginada u obligada al éxodo. Los EEUU han impulsado irresponsablemente a la independencia por fastidiar a Rusia (viejos reflejos de la guerra fría). Y la UE ha sido demasiado pasiva y ahora se encuentra dividida en el que hacer. Probablemente algunos países miembros de la Unión reconocerán pronto la independencia. Otros tardarán poco o mucho.

Si volvemos la vista atrás vemos que no hace tanto tiempo que Yugoslavia era un sólo país, aunque no democrático. Entre la explosión de nacionalismos, limpiezas étnicas, guerras tremendas y torpezas de Europa y los EEUU, se deshizo el país. Al menos hoy hay paz y democracia, pero ahora son siete países (lo recuerdo: Serbia, Eslovenia, Croacia, Bosnia, Montenegro, Macedonia y Kosovo).

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