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Clinton sobrevive en Filadelfia y prolonga hasta junio la batalla con Obama

La senadora Hillary Clinton dio otra muestra de su tenacidad con su victoria en Pensilvania que, aunque no tan amplia como se esperaba, le dio un balón de oxígeno para persistir en su lucha por la candidatura demócrata. Su triunfo supone que las primarias se prolongarán al menos hasta junio. Foto: EFE.

el 15 sep 2009 / 03:38 h.

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La senadora Hillary Clinton dio otra muestra de su tenacidad con su victoria en Pensilvania que, aunque no tan amplia como se esperaba (menos de 10 puntos), le dio un balón de oxígeno para persistir en su lucha por la candidatura demócrata. Eso sí, su triunfo supone que las primarias se prolongarán al menos hasta junio.

Y es que, aunque han sido muchas las voces demócratas que le han pedido su retirada a la vista de la diferencia que le separa con Barack Obama, la verdad es que la ex primera dama ha ganado en cuatro de las cinco últimas primarias del partido demócrata. Además, con su victoria de ayer Clinton ha reiterado su capacidad de ganar en los grandes estados, como Nueva York, California o Texas, precisamente los que se vislumbran como fundamentales en las elecciones de noviembre contra el candidato republicano John McCain.

El problema para ella es que Obama le saca una buena ventaja en número de delegados, por lo que tendría que haber ganado por más de 20 puntos de diferencia y mantener esa misma distancia en las nueve elecciones que quedan por celebrar. Con los datos de Pensilvania sobre la mesa ese escenario se presenta ya como virtualmente imposible.

Lo que nadie puede negar es que la victoria supone la tercera vez que Hillary consigue desafiar los vaticinios más pesimistas, al lograr esquivar una derrota que podría haber sepultado sus aspiraciones presidenciales. La marea se está volcando a mi favor", declaró una triunfalista Hillary arropada por su marido, su hija y su madre en un mitin en Pensilvania en el que afirmó que Obama no había logrado dejarla fuera de juego pese a gastar mucho más que ella. El senador gastó 11,2 millones de dólares en anuncios televisivos en el estado, más que en ninguna de las otras contiendas y muy por encima de los 4,8 millones que invirtió en publicidad la campaña de Clinton.

No se rinde. Pero la ex primera dama no se da por vencida porque, según explicó, "los estadounidenses no se rinden y merecen un presidente que tampoco se rinda". Obama, por su parte, minimizó desde Indiana -que celebrará primarias el próximo mes- la victoria de su contendiente al hacer hincapié en su capacidad para reducir la ventaja inicial, que llegó a superar los 20 puntos porcentuales.

La ventaja para Clinton es que los analistas recuerdan que su victoria subraya los problemas de Obama para atraer a votantes que tradicionalmente han sido parte de la base demócrata. El senador logró el apoyo mayoritario de afroamericanos, estudiantes, votantes jóvenes, demócratas no religiosos y republicanos descontentos, pero no pudo convencer a la clase obrera trabajadora, ni a los demócratas de más edad, las mujeres, los católicos y los demócratas moderados, que votaron por Hillary.

Otra cuestión es el apoyo del propio Partido Demócrata, ya que en las seis semanas previas a las elecciones en Pensilvania, Clinton ha tenido que lidiar no sólo con las críticas de los republicanos, sino con el apoyo creciente de los demócratas a Obama. Lejos de dar señales de debilidad, ha prometido continuar no sólo hasta que acaben las primarias, el 3 de junio, sino hasta la Convención Demócrata de finales de agosto, si ello fuera necesario.

Superdelegados. Además, ha puesto su punto de mira en los superdelegados -que tienen voto en función de sus cargos electos- entre los que cuenta con una mayor adhesión y que son los que, al final, tendrán en sus manos la elección del candidato.

Consciente de que no podrá ganar a Obama en voto popular ni en número de primarias ganadas, Clinton quiere convencer a los superdelegados de que ella es el candidato más fuerte, capaz de vencer en los grandes estados claves y, por tanto, de plantar cara a la sólida candidatura de John McCain.

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