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Cocina vasca en Caracas

Decenas de etarras se refugian en Venezuela para huir de la Policía.

el 13 mar 2010 / 20:40 h.

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Los terroristas de ETA y la guerrilla colombiana de las FARC han unido fuerzas. Y Velasco apunta a que el nexo es Venezuela.

Un restaurante vasco en Venezuela con nombre de comando terrorista no era la forma más prudente para que un etarra pasara desapercibido en el país caribeño.José Arturo Cubilla Fontán, el principal imputado por el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco -que investiga las presuntas relaciones entre ETA y las FARC-, regentó en Venezuela mientras era un prófugo de la Justicia española un restaurante de cocina vasca llamado Oker's. Bajo este nombre, el comando terrorista de ETA había asesinado en España a tres personas y prendió fuego a la empresa aceitera Koipe.

Cubilla es uno de los primeros etarras que estableció contacto con las FARC tras llegar al país, según el auto de Velasco. Los dos grupos armados se han ayudado desde hace décadas. Se han intercambiado conocimientos sobre explosivos, adiestramiento militar, manejo de armas e información personal y profesional sobre objetivos. Tú matas aquí y yo allí, pero nos ayudamos para matar con menos riesgo. Y buena parte de culpa de toda esta colaboración la tiene Cubilla.

En 1985 huyó de España tras atacar una sucursal de la Caja Postal en Rentería, donde fueron detenidos dos compañeros de comando. Tras ser arrestado en Francia en 1987 en la misma operación policial que logró capturar a Santi Potros, fue expulsado a Argelia y de ahí deportado a Venezuela tiempo después, donde se refugió en-tre los fogones de Oker's para seguir ayudando a la banda desde el otro lado del Atlántico. Según el juez Velasco, con la complacencia del Gobierno venezolano. El etarra, ya procesado por Velasco en la Audiencia Nacional, es el principal imputado en la causa que investiga las relaciones de los dos grupos terroristas. Desde 1999 se encargó de coordinar las relaciones entre los dos grupos armados y dio y recibió cursos sobre el uso de explosivos en la selva Colombiana a miembros de las FARC y del Frente de Liberación Bolivariana (FLB).

Esta relación entre ETA y las FARC nació a primeros de los años 90, aunque algunas fuentes aseguran que antes. De hecho, el propio Gobierno venezolano reconoció la llegada entre 1984 y 1990 de 25 miembros de ETA procedentes de Argelia, Francia y Panamá, lo que aumentó la ci-fra de pistoleros vascos en Venezuela hasta 35 en 2002, según confirmaron entonces fuentes diplomáticas. Durante los años de esta relación, los dos grupos de pistoleros se dieron cobijo para huir de la justicia y colaboraron de forma directa en el adiestramiento de los jóvenes revolucionarios, concretamente en el manejo de armas y en la elaboración de bombas y nuevos métodos de explosión a larga distancia. Allí, Cubilla vivía tranquilo hasta que en 1996 España solicitó por primera vez a Venezuela la extradición de un miembro de ETA, concretamente de Eugenio Barrutiabengoa y Miguel Ángel Aldana, que habían llegado al país como "huéspedes privilegiados".

¿Y qué recibían las FARC a cambio de dar cobijo y ayuda a los etarras? Pues más de lo mismo. Los colombianos se sirvieron de los pistoleros vascos para localizar en España a potenciales objetivos como el ex presidente colombiano Andrés Pastrana, la embajadora Nomeí Sanín, el alcalde de Bogotá Antana Mockus o incluso el actual presidente del país, Álvaro Uribe.

Y la relación continúa. El pasado viernes el presunto miembro de ETA Andoni Zengotitabengoa, fue detenido en el aeropuerto de Lisboa cuando trataba de huir. Aunque llevaba gafas sin graduar y el pelo tintado, un pasaporte falso mexicano y un billete para Venezuela le delataron. Ya no podrá cenar en Oker's.

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