Cultura

Cocineros antes que frailes

El Convento de San Buenaventura de la capital hispalense fue ayer el escenario de un acto singular, la presentación de un libro de gastronomía. Se trataba de La cocina del monasterio. Recetas para el cuerpo y el alma (Plaza & Janés), un volumen que tuvo como padrino de excepción a Carlos Herrera y que fue comentado por su autor, el también periodista Antxon Urrosolo.

el 16 sep 2009 / 04:38 h.

El Convento de San Buenaventura de la capital hispalense fue ayer el escenario de un acto singular, la presentación de un libro de gastronomía. Se trataba de La cocina del monasterio. Recetas para el cuerpo y el alma (Plaza & Janés), un volumen que tuvo como padrino de excepción a Carlos Herrera y que fue comentado por su autor, el también periodista Antxon Urrosolo.

"Toda la cocina española se resume aquí", aseveró Urrosolo, quien a lo largo de casi 300 páginas recorre los secretos culinarios de los centros religiosos de toda la geografía nacional. "Se trata en realidad de un libro de viajes, y de una cocina sencilla y natural", agregó.

Urrosolo, que quiso también subrayar el papel desempeñado por los monjes como primeros escritores y compiladores de recetas, puso asimismo de relieve las importantes aportaciones de Andalucía a este casi desconocido patrimonio cultural. "El tocino de cielo, por ejemplo, nació en los conventos de Jerez, adonde llegaban las yemas sobrantes de los bodegueros. Algo similar puede decirse de las torrijas, una maravilla que surge precisamente de los excedentes de pan. Muchas cosas así pueden decirse de la tradición repostera de las monjas, donde se encuentran la cultura árabe, la judía y la cristiana", añadió el autor del libro.

"Desde tiempos inmemoriales, los frailes de toda España han demostrado un enorme talento en épocas de crisis", señaló también Urrosolo. Ellos saben siempre cómo salir adelante y reinventarse sin dejar de orar y laborar, y eso ha permitido que tengamos en nuestro país uno de los mayores patrimonios vivos que cabe imaginar".

Por su parte, el periodista Carlos Herrera definió a Urrosolo como "vasco, brillante polemista y conductor de polemistas, incansable, divertido, alguien que sabe hacer muy bien las cosas, pero cocinar es lo único que sabe hacer despacio", bromeó.

A este propósito, Antxon Urrosolo aseguró que La cocina del monasterio es, en cierto modo, una respuesta a la ominosa fast-food, pues defiende el arte de guisar en paz y tranquilidad, a fuego lento. "Es una apuesta por la slow food", apostilló.

La rueda de prensa concluyó con el ofrecimiento a los medios de un exquisito gazpacho blanco de origen conventual, elaborado por uno de los frailes residentes en San Buenaventura.

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