Local

Cohesión social a través del Tuenti

el 15 sep 2009 / 23:05 h.

TAGS:

Primero fue la mensajería instantánea y los chats, pero desde hace apenas dos años las páginas en las llamadas redes sociales se han convertido en un nuevo punto de encuentro que, si bien ya usan más de la mitad del total de internautas (unos 4,7 millones de españoles), han enganchado especialmente a los más jóvenes.

En el caso de Marta de Castillo, la red social Tuenti -la preferida por los más jóvenes y la segunda en número total de usuarios en España por detrás de Facebook y por delante de la pionera Myspace- ha sido fuente de información para la Policía e incluso los medios, y canal de movilización entre los amigos de la joven. Pero también ha puesto a estas redes en el punto de mira.

Esta semana se presentó en Sevilla el último informe sobre la juventud española, que dedica un apartado a esas tecnologías, realizado por la doctora en Sociología y profesora de la UNED María Jesús Funes.

Para Funes, los jóvenes son los que más han modificado sus patrones de ocio, y a través de las nuevas tecnologías han transformado el espacio privado, "se comparte la privacidad". Si entre la población en general hay un perfil de usuario -varones, con nivel educativo alto y de medios urbanos-, entre los jóvenes se diluyen las diferencias por género y ámbito y un 83% son usuarios, según datos del Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y el estudio Navegantes en la red de la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación. Los adultos buscan reflejar que se mantienen a la última. Los jóvenes, que no están excluidos.

Compartir fotos y hablar con los amigos son los principales usos. Pero según Funes, las redes sociales permiten "formar opiniones, compartir intereses comunes, conocer enfoques, y eso permite que se creen algunos focos de democracia deliberativa".

Aunque destaca que "es importantísimo el número de jóvenes que inician relaciones a través de internet y sólo las mantienen en la red", a su juicio de momento éstas son complementarias de las relaciones directas -de hecho, acceden porque sus amigos están ahí-, aunque reconoce que "esto a medio plazo puede cambiar".

Desde el Instituto Andaluz de la Juventud, su director, Raúl Perales, rechaza que se "demonice" lo que a su juicio es un "instrumento potente de comunicación" que en casos como el de Marta incluso ha ayudado a la movilización y la concienciación sociales para la colaboración ciudadana. Su homólogo del Injuve, Gabriel Alconchel, defiende que "no hay que ver en las nuevas tecnologías un elemento desestabilizador sino de cohesión social, incluso dentro de la familia, porque los hijos enseñan a sus padres".

Ante los posibles usos perversos que puedan hacerse de ésta y otras vías, ambos subrayan que "los padres tienen que acostumbrarse a educar en el uso de las nuevas tecnologías, no sólo de internet, sino también en las consolas o la propia televisión".

  • 1