Cultura

Colas con un día y medio de antelación

"Por aquí no se puede pasar, no haga fotos desde allí, venga, el tiempo se ha terminado". Con estas palabras despachó ayer la organización del concierto de Bruce Springsteen a los medios gráficos que acudieron para documentar el montaje del concierto.

el 16 sep 2009 / 06:20 h.

I.G. Cabral

"Por aquí no se puede pasar, no haga fotos desde allí, venga, el tiempo se ha terminado". Con estas palabras despachó ayer la organización del concierto de Bruce Springsteen a los medios gráficos que acudieron para documentar el montaje del concierto.

En medio de un enorme secretismo, más de 200 operarios trabajaban a contrarreloj en el Estadio Olímpico de la Cartuja para que hoy esté todo a punto y el Boss pueda repetir el éxito cosechado el domingo en San Mamés (Bilbao), donde se congregaron cerca de 36.000 personas.

La promotora, parca en detalles sobre el recital, tampoco ha querido ofrecer ninguna previsión de entrada, limitándose a reiterar la cifra de 36.724 que son, ni más ni menos, que el número de tickets puestos a la venta.

En pleno césped del Olímpico, los montadores se afanaban a última hora de la tarde en poner en pie un escenario de más de 25 metros por 18. A los ayudantes de producción locales se sumaron ayer los 160 especialistas que Springsteen lleva en su gira.

En total son 40 los trailers de material desplazados a Sevilla, algunos de los cuales permanecen estacionados en las afueras del estadio. Allí aparcados, como los camiones, estaban también los primeros fans en llegar.

Los 1.000 primeros recibirán una pulsera que les permitirá alcanzar las primeras filas. No había un millar ayer a las 21.00 horas, pero sí una veintena de personas pertrechadas con paraguas para mitigar el sol, neveras bien provistas, sillas de playa y muchas camisetas alusivas al Boss.

Para algunos de los allí reunidos este tipo de experiencias no son nuevas. Jorge, sevillano de 21 años, ya se pasó 24 horas aguardando en la cola a Madonna, y afirma que "si un día viene U2 volvería a hacerlo".

Otros seguidores, como Jaime, de Málaga, afinaba más su penitencia: "Voy a pasar un día y medio aquí, eso solo lo hago por Bruce, es el único que merece la pena", decía. A bastantes metros, en el interior del recinto los instrumentos de la E Street Band llegaban al Olímpico en grandes baúles.

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