Local

Comienza a las 12

Tradiciones de cantos y rezos en Noche buena. La Misa del Gallo sigue siendo el saludo al día de Navidad.

el 23 dic 2010 / 19:17 h.

TAGS:

La Plaza San Francisco. Imágenes de la Navidad en el centro de Sevilla.

Cuando ya se ha terminado de cenar, esa noche sin prisas y con toda la parsimonia posible, cuando ya las sonrisas son flojas y el rostro está enrojecido de tanta carcajada y buen ambiente. Ya sea rodeado de toda la ruidosa familia, de los más cercanos o de un buen amigo para pasar las fiestas, el caso es que en ese preciso minuto que pasa de las doce de la noche del 24 al día siguiente 25 también se deja atrás la Noche Buena y comienza el día de Navidad.

Pero el comienzo con más tradición, para el que algunos se dan prisa por llegar y van cargados de ilusión y algo de fe, es la Misa del Gallo. Tradición de siglos e historia, encuentra en todos los rincones de la provincia de Sevilla y en cada Iglesia de la ciudad un lugar para seguir existiendo. Ya las hermandades han fijado los horarios, porque, pese a que las 12 de la noche del día 24 sea la hora oficial quizás no todos estén por la labor de asistir tan tarde.

Un par de ejemplos de horario previsor: el Museo comenzará a las 20.30 y la Hermandad del Baratillo se adelanta las 20.00 en el Oratorio de Santa Cruz. Pero la media noche sigue siendo la hora marcada. La fiesta grande es en la Catedral, que comenzado previsoramente a las 12 menos cuarto busca que coincidan justamente la media noche y el Gloria. Cuando todo termina se rompe el silencio del templo y el órgano vuelve a sonar, normalmente se ofrece un pequeño concierto de navidad y villancicos para los que han asistido a la misa durante la noche.

La Hermandad de los Gitanos es otra que cumple escrupulosamente los horarios previstos, y a las 12 de la noche comienza la celebración en el templo. Un ejemplo de renovación y generosidad de las fiestas es la Hermandad de San Buenaventura. Tras una misa cantada, el frío patio acoge a todos los visitantes que deseen calentarse con un chocolate caliente u unos pocos de mantecados, el mejor reconstituyente para la fría Noche Buena.

Con unos deseos o con otros, ya sea por fe, creencia o tradición. Noche Buena puede ser la mejor excusa para salir a la calle, pasear por sus aceras llenas de júbilo y fiesta, curiosear entre la cara de la gente para descubrir cómo será el año que les espera, a ellos y a usted, para darse un tiempo para que los pies le guíen por una ciudad que quizás hace demasiado que no visita, o simplemente para desear Feliz Navidad.

  • 1