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Veraneando

Comienza en las playas de Huelva 'Un baño sin barreras'

25 voluntarios participan en el proyecto con la colaboración de Cruz Roja y La Caixa. El programa se desarrolla los martes, miércoles y jueves.

el 09 jul 2014 / 10:00 h.

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Algo que para la mayoría de ciudadanos es tan sencillo como tomar un baño en la playa, o dar un paseo por la orilla, puede llegar a ser una auténtica odisea para los discapacitados. Para intentar allanar el camino surgió la iniciativa Un baño sin barreras, que este año cumple su XV edición. En la organización en esta nueva temporada se encuentran el Ayuntamiento de Huelva, Cruz Roja y La Caixa. Se prevé que unas 200 personas con discapacidad se sumen este año a los más de 5.000 onubenses que han disfrutado de la iniciativa en la costa. «Es una satisfacción compartir cada verano este día con estos onubenses valientes que, a pesar de sus dificultades, pueden apreciar el placer de bañarse en el mar», afirmó ayer en el acto de inauguración el alcalde de Huelva, Pedro Rodríguez. Pedro Rodríguez que, nada más llegar a la playa del Caño de la Culata, saludó efusivamente a Paco, uno de los usuarios de la actividad. «Paco es amigo de toda la vida, hombre. Siempre vamos a ver el fútbol al Colombino, y cuando el ‘Recre’ marca los goles, me mira y me hace un gesto», cuenta. Junto a él asistió Ignacio Blasco, Delegado de La Caixa en Andalucía Occidental, quien manifestó la implicación de la entidad en proyectos sociales como éste. Por su parte, Charo Miranda, coordinadora de Cruz Roja en Huelva, agradeció la colaboración a ambos, pero sobre todo a los voluntarios por su cariño. Además quiso dedicar unos minutos a recordar a una de las voluntarias de Cruz Roja fallecida en Perú en un acto de cooperación, y que el año pasado formaba parte del equipo de Un baño sin barreras. La actividad. Se ofrece un servicio integral ya que incluye recogida en domicilio y transporte para pasar una jornada completa de playa con todo tipo de talleres y actividades de ocio y dinamización. Durante los meses de julio y agosto se fijan tres días a la semana, en concreto los martes, miércoles y jueves. Este programa se ofrece tanto a las asociaciones de personas con discapacidad, como a la población en general con algún tipo de incapacidad física, psíquica o mental, que a nivel individual o privado deseen hacer uso del servicio. «Más de 5.000 onubenses han participado en esta iniciativa en sus 15 años de andadura», indicó Charo Miranda. Para ello, se instala una carpa en la playa, junto a uno de los puestos de socorro de Cruz Roja, con el objeto de ofrecer un lugar de sombra y prestar una atención rápida en caso de emergencia a los  usuarios del proyecto. La carpa está dotada de sillas y mesas, así como de materiales de ocio, como juegos o aparatos de música. El objetivo es ofrecerles no sólo actividades de desplazamiento y baño, sino también otras alternativas. De esta forma, la iniciativa se amplía a una actividad de ocio y tiempo libre lo más normalizadora e integradora posible, dirigida de forma específica a este colectivo. Se pretende así fortalecer sus capacidades y reducir su vulnerabilidad. Anfibuggy. Para la prestación del servicio se cuenta con tres vehículos especiales llamados anfibuggy, atendidos en todo momento por personal de Cruz Roja. Esta silla adaptada posibilita que la persona discapacitada pueda tomar un baño con total seguridad. El vehículo dispone de tres ruedas para un mejor manejo por la playa y para la entrada en el agua. De este modo, personas en silla de ruedas pueden disfrutar de un baño en el mar sin ningún riesgo. Es fácil de conducir y muy confortable. Además facilita el desplazamiento y la inmersión, ya que flota. Los usuarios del servicio son previamente recogidos por personal de Cruz Roja, en vehículos adaptados para traslados a la playa. La capacidad para grupos es de hasta 19 personas. En la pasada edición participaron 160 personas, además de 25 voluntarios, con distintos perfiles; conductores, monitores, socorristas, o técnicos en discapacidad. La edad de los usuarios varió entre los 9 y los 90 años y presentaban diversas discapacidades físicas, psíquicas y sensoriales. La proporción de mujeres fue mayor que la de hombres atendidos. En cuanto a asociaciones, participaron en total siete entidades: Aspacehu, Aspapronias, María de Nazaret, Residencia de mayores Sanyres y Residencia de mayores de Cartaya, Cediter. La actividad se realiza en el término municipal de Cartaya, en la zona conocida como ‘Caño de la Culata’, perfectamente acondicionada con baños y duchas adaptadas, agua potable y aparcamientos adaptados.

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