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Como un melón cerrado

Tres semanas antes de las elecciones generales del 14 de marzo de 2004 ninguna encuesta pronosticaba el triunfo socialista. Todos los estudios demoscópicos, sin excepción, auguraban una mayoría suficiente para el PP y la posibilidad de que pudiera gobernar Mariano Rajoy.

el 15 sep 2009 / 00:31 h.

Tres semanas antes de las elecciones generales del 14 de marzo de 2004 ninguna encuesta pronosticaba el triunfo socialista. Todos los estudios demoscópicos, sin excepción, auguraban una mayoría suficiente para el PP y la posibilidad de que pudiera gobernar Mariano Rajoy. No fue así.

La experiencia nos enseña, después de treinta años de democracia y no se cuántos procesos electorales, que, como suelen repetir los políticos más pegados al terreno, la única encuesta definitiva es la del escrutinio de la noche electoral. En esta ocasión, además, a la vista del estrecho margen entre socialistas y populares, en el caso del Congreso de los Diputados, el previsible resultado es tan incógnito que podríamos compararlo con ese melón cerrado que no sabremos si es dulce o apepinado hasta que lo calamos y lo catamos.

Rajoy ha conseguido en la precampaña movilizar a su potencial electorado. Se nota una más febril agitación en la derecha que en la izquierda, y aquella está asumiendo -creo yo: simple olfato- la necesidad imperiosa de acudir a votar el 9-M para llenar las urnas "contra ZP", he oído decir en algún cenáculo de partidarios. El PSOE ganó hace cuatro años porque se benefició de una excepcional movilización a babor, incluso de segmentos sociales que generalmente no participaban en los comicios. Eso ahora no se ve. Por el momento.

Y nadie se engañe: en España existen dos grandes bloques muy similares en número de adeptos y simpatizantes, cuyo permanente empate técnico sólo lo deshace en uno u otro sentido el nivel de participación.

En los albores de esta campaña electoral nadie sabe qué esconde el melón. Los memorables patinazos de las encuestas en anteriores convocatorias y la experiencia cosechada en tantos años de rodaje democrático nos reafirman en nuestra escéptica postura ante quienes piensan que todo el pescado está ya vendido.

Periodista

opinion@correoandalucia.es

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