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Competitividad sin recompensa (82-76)

El Baloncesto Sevilla cayó derrotado pese a ofrecer una esperanzadora versión. Berni y Willy, con 15 y 21 puntos respectivamente, no pudieron contrarrestar el acierto de Vasileiadis.

el 14 dic 2014 / 19:00 h.

El escolta del Baloncesto Sevilla Álex Urtasun (d) avanza ante los jugadores del Unicaja Will Thomas (i) y Ryan Toolson (c), durante el encuentro de la undécima jornada de la Liga Endesa que ambos equipos disputan esta tarde en el Palacio de Deportes José María Martín Carpena, en Málaga. EFE/ Jorge Zapata El escolta del Baloncesto Sevilla Álex Urtasun avanza ante los jugadores del Unicaja Will Thomas y Ryan Toolson. EFE/ Jorge Zapata El esfuerzo del Baloncesto Sevilla no obtuvo recompensa en la capital de la Costa del Sol. Si bien es cierto que los pupilos de Scott Roth fueron a remolque duranta gran parte del partido, en ningún momento arrojaron la toalla y pusieron en serios aprietos al equipo de Joan Plaza. La ley de Kostas (Vasileiadis) con 24 puntos, decantó la balanza en un derbi regional más igualado de lo que muchos podían pensar a priori. Berni Rodríguez correspondió al personal del Carpena, quien le brindó una enorme ovación al ser presentado, abriendo el luminoso en favor del CB Sevilla. No obstante, el protagonista de los minutos iniciales fue el griego Kostas Vasileiadis, quien sumó los primeros 12 puntos –sin error en el tiro- de los malagueños, estableciendo un parcial de 7-0 en favor local. Para paliar ese vendaval, el capitán hispalense se echó el equipo a las espaldas para anotar (dos triples) y hacer jugar a los suyos, ya que comandó un parcial de 2-7 para reducir distancias (17-16). Las dificultades físicas bajo el aro empezaron a pasar factura y Will Thomas lo aprovechó para cerrar el primer capítulo (19-16). Entre Golubovic y Stefansson volvieron a estirar la ventaja local hasta los siete puntos, aunque la máxima (+10) la puso Ryan Toolson con dos triples de forma consecutiva nada más salir a la pista. Para poner fin a ese 6-0 cajista, emergió otra vez el liderazgo de liderazgo de Berni Rodríguez y Willy Hernangómez. La pareja se antojó clave para mantener al Baloncesto Sevilla en el partido, encestando 21 de los 27 puntos –parcial de 0-9 incluido (29-27)- que enlazó su equipo antes de la aparición de Pierre Oriola. El catalán empató el partido a 29 y posteriormente a 31, después de que Fran Vázquez anotara sus primeros puntos. Los pupilos de Scott Roth demostraron aguantar el tirón, sabiendo competir sin bajar los brazos al verse por debajo en un comprimido tanteador al descanso (31-31). Unicaja reanudó el choque de manera intensa para intentar abrir brecha. No lo consiguió, aunque mostró atisbos de hacerlo. Vasileiadis retomó su particular exhibición, desatada en el primer cuarto y adormecida en el segundo para dar paso a Toolson. El griego llegó a irse hasta los 22 puntos merced a un acierto descomunal. Green también despertó de su letargo y contribuyó para volver aupar a diez puntos al conjunto malagueño (50-40), justo al superar el ecuador del tercer periodo. Sin embargo, la reacción sevillana no se hizo esperar. Un parcial de 0-8 entre Berni, Byars y Porzingis volvió a cambiar la dinámica (50-48). El alero estadounidense insistió, posteriormente, para cerrar el cuarto desde la distancia tras el imponente dominio de Willy (54-55). En el último y definitivo periodo, aparecieron figuras casi inéditas hasta el momento como Kuzminskas, Granger, Suárez o Thomas para desatascar a un Unicaja que lideraba el marcador pero con la constante amenaza hispalense. Woodside dejó atrás su despiste del segundo y tercer cuarto, y tomó la iniciativa con seis puntos de forma consecutiva. La cuarta falta personal de Willy frenó su enésima manifestación (21 puntos y 7 rebotes) pero mientras Berni logró taponar la sangría que llevó a Unicaja a igualar su máxima diferencia (+10, 75-65), Porzingis volvió a ceñir la distancia con dos triples seguidos (77-74). Claro que, desde el inicio, se intuía raro que el asombroso acierto de Vasileiadis pudiera quedar en agua de borrajas. El jugador heleno acabó sentenciando el encuentro con cinco puntos más y así, enterró las opciones de remontada hispalense (82-76). Una derrota que, dentro de su amargo sabor –y más en un derbi-, no deben volver a teñir de pesimismo un horizonte próximo en el que se puede atisbar que algo está cambiando este Baloncesto Sevilla.

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