Local

Comunicar, comunicaron poco

Expertos en Comunicación Política echaron en falta propuestas en un formato excesivamente rígido.

el 08 nov 2011 / 21:28 h.

TAGS:

Rubalcaba y Rajoy se saludan cordialmente antes de iniciar el debate.

El debate entre los dos candidatos a presidente del Gobierno de los dos principales partidos, Alfredo Pérez Rubalcaba por el PSOE, y Mariano Rajoy por el PP, fue uno de los temas de los que más se habló en todo el mundo en la cada día más influyente red Twitter, pero los dos contendientes se ciñeron al guión que sus partidos ya habían pactado.

Presentado en la televisión como un espectacular anticipo de las votaciones del día 20, sin embargo el debate no arrojó sorpresas a los 12 millones de espectadores. Los dos candidatos se dirigieron a sus convencidos y esquivaron errores sin mojarse. Además, el profesor de Comunicación de la Universidad de Santiago de Compostela Miguel Túñez incide en que la evaluación del debate "suele estar condicionada por el voto" de cada cual.

Al catedrático Enric Saperas, experto en Comunicación Política de la Universidad Rey Juan Carlos, directamente le disgustó el cara a cara. "El gran error de ambos fue haber sido cobardes. No mencionaron problemas como el 46% de paro juvenil o las previsiones de que tendremos un desempleo estructural del 15%". Tampoco cree Saperas que el formato fuese el mejor: "Me hubiera parecido mejor algo mucho más breve, de pie, sin posibilidad de leer, con varios periodistas y libre. Lo de ayer me aburrió". De "retahíla de reproches" lo calificó María Victoria Campos, profesora de la misma universidad y experta en Opinión Pública.

Pero tras esta enmienda a la totalidad, Saperas vio tres momentos clave. El primero, "la despedida, con dos estrategias distintas: Rajoy jugando muy bien a no perder votos, más presidenciable, mientras que Rubalcaba buscaba despertar al indeciso del PSOE para que vote".

El segundo, la primera parte [de asuntos económicos]. "La actitud de preguntar de Rubalcaba no estuvo mal para el votante de izquierdas porque pedía concreción a Rajoy". Y un tercer momento: "La respuesta al matromonio homosexual fue la metáfora de la actitud del PP: mensajes ambiguos, no molestar".También Túñez lamenta la falta de temas comprometidos, como la corrupción. Reprochó a los candidatos los intentos de desautorizarse mutuamente antes que presentar medidas concretas: "Hacía pensar que pedían el voto por deficiencia del oponente más que por el atractivo de las propuestas propias".

Como puntos fuertes de ambos destacó su experiencia parlamentaria, que les permitió "encajar las interrupciones y las réplicas junto a escenificaciones ensayadas apoyadas en gestos". Para este experto, Rajoy utilizó bien su tono presidencialista "con respuestas en tono pausado a los ataques directos para situarse en un papel de hombre de Estado", pero se equivocó al leer sus intervenciones ("inseguridad", diagnostica Campos), al vocalizar mal, al no sacar tajada del error de llamar "Rodríguez [Zapatero]" a su adversario y en su alusión constante al paro sin remedios concretos.

En cambio, para Túñez, Rubalcaba se defendió bien con la fluidez de su oratoria ("el mensaje parecía natural"), acertó en su apelación final y en el detalle del apretón de manos inicial, "dejando que fuese Rajoy el que saludara extendiendo todo el brazo como marcando jerarquía".

Pero le jugaron una mala pasada su agresividad verbal, el nerviosismo, su excesivo parpadeo y, sobre todo, el situar a su adversario como ganador en vez de como hipotético ganador de las elecciones del 20-N, defecto en el que coincide Campos, si bien la profesora incide en que la retahíla de preguntas del socialista a Rajoy, lejos de haber sido un acierto, lo dibujaron "más como un periodista que como un auténtico oponente político".

La celebración del cara a cara fue defendida ayer por el moderador, Manuel Campo Vidal, para quien lo importante es que Rubalcaba y Rajoy "dieron un paso importante para que no haya elecciones sin debate". Eso sí, cree que como "asignatura pendiente" está la incorporación del debate a las redes sociales.

Sin embargo la blogosfera se bastó sola, sin necesidad de la solemnidad que acompañó a la televisión. La agencia granadina Combo Comunicación resumió así el cara a cara en su bitácora digital: "¿Ganador del debate? Twitter". "La comunidad de twitteros", expuso, "desbordó el debate mucho más allá de colocarlo como trending topic:"veredictos al instante, juicios y chascarrillos sin frenos ni corsés".

De hecho, el laboratorio de comunicación 1001 medios recopiló los mejores tuits. "Hubo auténticas perlas que con mucha inteligencia y humor reafirmaron la madurez de las redes sociales. Un ejemplo: "#campovidalfacts. No es Campo vidal, es Campo Frío".

  • 1