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Deportes

Con el método del ahorro

El Sevilla sacó adelante el partido con la ley del mínimo esfuerzo.

el 14 feb 2010 / 22:12 h.

El Sevilla disputó ayer probablemente uno de los partidos más cómodos de la temporada, que apenas le exigió esfuerzo físico y que apenas le exigió riesgos. Pese a que  Osasuna comenzó el encuentro muy arriba, no le costó demasiado superar esa línea de presión a los de Jiménez, a veces con un mero pase y en otras ocasiones aprovechando la línea de rechace con balones largos, casi siempre a Kanouté.

Aunque no con fútbol elaborado, sí mantuvo el tipo el Sevilla con intensidad en el centro del campo y con concentración, lo que se tradujo en recuperaciones y transiciones rápidas. Una de ellas fue de hecho la que propició el gol, con una gran galopada de Diego Capel y un certero remate de Luis Fabiano.

Ese gol le vino al Sevilla de perlas, sobre todo teniendo en cuenta que Osasuna se vio ayer incapaz de superar el centro del campo local, salvo en alguna que otra contra. Los nervionenses, en la segunda parte, tuvieron menos desgaste, sobre todo porque tuvieron más la pelota. No en zonas de peligro real, pero sí en ciertos espacios que permitieron a los jugadores, cansados por el encuentro del miércoles en su mayoría, ahorrar fuerzas. Con la entrada de Romaric, el Sevilla ganó un centrocampista que ayudó aún más a conservar la pelota, sobre todo acumulando efectivos en la zona de rechaces.

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