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Con la diabetes en la mochila

Los padres piden personal médico y formación para los maestros en el colegio.

el 29 nov 2009 / 19:02 h.

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Como cualquier otro niño de su edad, Laura acude a su colegio acompañada de su madre.

Hipoglucemia, carbohidratos, glucagón, insulina,... No parecen palabras propias de una niña de seis años pero Laura es diabética desde los cuatro y las maneja como nadie. Como ella, miles de niños andaluces conviven a diario con una enfermedad que les acompaña allá donde vayan. También al colegio, donde pasan la mayor parte del tiempo. Por eso, asociaciones y padres demandan a la administración autonómica un sistema específico para que sus hijos puedan ser atendidos en el centro en caso de que sea necesario así como formación diabetológica para el profesorado.

"Lo primero que tuvimos que hacer cuando debutó fue quitarla del comedor porque ella tiene que inyectarse insulina y comer unas cantidades concretas y nadie se responsabilizaba de ello". Lo cuenta María Luz Antillé, la madre de Laura, que dejó su trabajo como comercial para cuidar de su hija. "Me daba miedo dejarla sola y cuando se encontraba mal tenía que acercarme al colegio para medirle la glucosa porque nadie sabía hacerlo". Este año, en cambio, "una de sus profesoras nos llamó porque quería aprender lo que tenía que hacer y ahora estamos más tranquilos".

El debate en torno a la diabetes en la escuela plantea, por un lado, la lógica preocupación de los padres por la salud de sus hijos y, por otro, la situación a la que tienen que enfrentarse muchos maestros que, a veces, han de asumir una responsabilidad para la que no tienen preparación y que ni siquiera les corresponde.

María del Carmen Núñez da clase a niños de Primaria y uno de sus alumnos es diabético. "Aunque sólo tiene siete años él se inyecta la insulina, sabe lo que tiene que comer y hasta se nota cuando tiene una bajada de azúcar. Cuando lo encuentro mal, llamo directamente a sus padres", cuenta. "Yo estoy muy tranquila porque sus padres viven cerca y tengo claro que si hiciera falta actuaría como si fuera su madre", añade.

Sin embargo, que se sientan -como lo que son-, niños normales, es una de las mayores preocupaciones de los padres y, por eso, su presencia constante en el colegio no ayuda demasiado. A veces, la solución pasa sólo por darles un caramelo y no es necesario sacarlos de clase ni enviarlos al médico. "Los que tienen más problemas son los niños de entre tres y nueve años", cuenta José Manuel González, presidente de Anadis, una asociación de padres de niños con diabetes. "Nuestra primera reivindicación es que los centros cuenten con personal de enfermería para que puedan tratar a nuestros hijos pero también a otros niños con otras patologías".

Aunque reconoce que, "normalmente", no tienen muchos problemas porque "nos vamos apañando", se queja de que "no queremos pedir favores sino que la situación se regule".

Modelo balear. Actualmente, según explican desde la Fundación para la Diabetes, el único modelo consolidado en España que cubre esta necesidad de los niños diabéticos es el de la comunidad balear. Funciona de manera coordinada entre Educación y Salud desde hace tres años y "está dando muy buenos resultados", según explica Leonor Bonnin, trabajadora social de la Asociación de personas diabéticas de Baleares (Adiba). El sistema consiste en que a los centros con algún alumno diabético se les asigna un enfermero del ambulatorio más cercano que se encarga de acercarse al colegio cuando se le requiere, "como si se tratara de una visita a domicilio". Además, cada año, un endocrino y un educador diabetológico del hospital de referencia imparte un curso al profesorado que lo solicite.

También en Madrid está empezando a gestarse un modelo similar. A principio de mes, la presidenta de la comunidad, Esperanza Aguirre, anunció que los profesores recibirán formación en los centros de salud más cercanos, que estarán en contacto directo con el colegio. También en esta ocasión serán las consejerías de Salud y Educación de manera coordinada las que asuman esta responsabilidad.

En Andalucía no existe ninguna iniciativa en firme aunque el Plan Integral de Diabetes de Andalucía, que tiene vigencia hasta 2013, recoge entre sus objetivos "elaborar un plan específico de formación para profesionales de los centros educativos, en coordinación con otros planes integrales y con la Consejería de Educación" y "dotar a los colegios de recursos" para la valoración y tratamiento de las descompensaciones aguadas de la diabetes".

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