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Con señales y sin plan Centro

Las placas que limitan aún el acceso al casco antiguo son dispares e inútiles

el 01 nov 2011 / 20:16 h.

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"Si usted está acreditado o piensa que debería estarlo porque, por ejemplo, vive en la zona, puede pasar, aunque en realidad por aquí pasa todo el que quiere porque no hay ningún tipo de control". Entonces, ¿para qué está ahí esa señal? "Será porque queda muy bonita. En la práctica es totalmente inútil". Este diálogo con un agente de Aussa en la calle Dos de Mayo refleja para qué sirven muchas de las señales de tráfico que limitan el acceso al Centro tras la derogación del antiguo plan. Lo cierto es que dichas señales están ahí y que el Ayuntamiento debería, o hacerlas cumplir, o quitarlas, como ha hecho en algunos puntos.


Uno de ellos es en Reyes Católicos. En esta entrada al Centro, saturada casi siempre en hora punta, se mantienen las cámaras de vigilancia -sin uso-, pero han desaparecido las señales que limitaban el acceso.


Una puerta que sigue restringida en otras muchas zonas, aunque de forma muy dispar e irregular. Como bien denuncian los vecinos de la asociación La Revuelta del Casco Norte, nadie sabe quién está "acreditado", "autorizado" o es residente o "residente acreditado" de tal zona porque el Ayuntamiento ya no tiene ningún proceso de acreditación abierto ni informa de ello.


En la avenida de Roma, dos placas indican que sólo pueden pasar "taxis, aparcamientos hoteles y acreditados de la zona de San Gregorio", pero no se controla de ninguna manera, así como tampoco en Dos de Mayo, donde al entrar en la calle Pavía se limita el paso a "vehículos autorizados". En Real de la Carretería la excepción son los "residentes", que sí pueden pasar, aunque los propios vecinos son contundentes: "Por aquí circula todo el que quiere", comenta Manuel Rubio.


En la esquina con el Paseo Colón, la señal es más completa: se limita el paso excepto a servicio público, residentes, carga y descarga de 7 a 11 y de 15 a 17, así como a quién vaya a hoteles. Lo malo es que pocos metros después una misma señal sólo recoge la excepción de los residentes, así que, por ejemplo, los clientes de los hoteles tendrían que girar a la derecha por Velarde hacia Dos de Mayo, donde ya no hay limitación de hora para la carga y descarga ni hay hoteles a la vista. Además, el acceso más normal habría sido por Dos de Mayo directamente.


Situaciones como ésta denuncian los vecinos de La Revuelta, que no cuentan con el respaldo municipal. De hecho, la última vez que el alcalde, Juan Ignacio Zoido (PP), fue preguntado por las contradicciones en las señales que denuncian los vecinos respondió que no existían y que eran "figuraciones" de algunos. Es más, indicó que sus denuncias responden a intereses partidistas, "todos sabemos quienes son", apostilló tras sentenciar que serán "rehenes de sus afirmaciones". Lo cierto es que no hay homogeneidad en las señales ni información, "ni intención de hacerlas cumplir ya", según los vecinos. Eso sí, hay que se inventa su propia señal: "No aparcar la moto en el acerado obstaculizando el paso de peatones", reza en carteles improvisados en Adriano. Y tratando de motos, ¿pueden circular libremente por el Centro? En teoría no, porque no están recogidas como excepción en las señales, pero en la práctica, sí.

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