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Condenada a cinco años y medio de cárcel por una 'macroestafa' en la venta de viajes de una agencia

Se hizo pasar por agente y estafó a varias decenas de personas que pagaron hasta 4.200 euros por viajes a Punta Cana, Nueva York, Praga o Argentina que nunca llegaron a realizar.

el 26 jul 2013 / 15:49 h.

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La Audiencia Provincial de Sevilla ha condenado a cinco años y  medio de cárcel a una mujer de 42 años de edad, identificada como  M.I.B., que se hizo pasar por agente de viajes de una agencia de  reconocido prestigio y estafó a varias decenas de personas que  pagaron hasta 4.200 euros por viajes a Punta Cana, Nueva York, Praga  o Argentina que nunca llegaron a realizar o que se desarrollaron con  numerosas incidencias. En la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, la  Sección Séptima de la Audiencia Provincial condena a la acusada por  un delito continuado de estafa agravada en concurso con un delito  continuado de falsedad en documento privado a cinco años y seis meses  de prisión y al pago de una multa de 5.400 euros. Además, deberá indemnizar a todos los afectados con cantidades que  oscilan entre los 392 y los 4.270 euros, y a la agencia de viajes  afectada en la cantidad de 239.494,47 euros por los pagos que la  misma debió satisfacer a causa de la conducta de la acusada. La Sala considera probado que, al menos desde 2008 y hasta el mes  de abril de 2009, la acusada se relacionó con una agencia de viajes  ubicada en el barrio de Los Remedios como clienta habitual que  realizaba numerosas reservas de paquetes vacacionales, estancias  hoteleras y viajes "que abonaba al contado sin incidencias". Añade que, ante el volumen de clientes que aportaba a la agencia y  la expectativa de beneficiarse con ello, la acusada se entrevistó con  su director para formalizar una relación y que la contratara como  intermediaria, "lo que no cuajó al exponérsele los requisitos  necesarios" para ello, no obstante lo cual la condenada "persistió en  su idea de obtener ventas a crédito" ante un empleado de la agencia,  "aparentando operar para una tercera persona inexistente de la que  dijo que estaba relacionada con el mundo de los seguros y que tenía  intención de contratar viajes de incentivos para sus agentes". PRECIOS INFERIORES A LA MEDIA DE MERCADO "Con este señuelo, aparentando una solvencia de la que  personalmente carecía --que impidió la relación legal con la agencia  inicialmente buscada--", la acusada consiguió que dicho empleado,  "por su cuenta y riesgo y contraviniendo las normas" de la empresa,  "le permitiera contratar a crédito con la sucursal", lo que la  condenada "aprovechó para comenzar a ofrecer viajes a precios  inferiores a los ofertados por la agencia y a los de mercado a  cuantos pudieran estar interesados, lo que a su vez fomentaba la  difusión de sus actividades ante potenciales clientes interesados en  los bajos precios". De esta manera, cobró de terceros cantidades de dinero como  contratación de viajes combinados, estancias hoteleras y billetes en  medios de transporte "en un volumen cada vez mayor, empleando para  relacionarse con esas terceras personas dos cuentas de correo  electrónico". Así, y cuando aparecían terceras personas interesadas en contratar  algún servicio turístico, "lo que usualmente ocurría por el boca a  boca generado por los mismos usuarios satisfechos con precios tan  bajos para la media del mercado", la acusada les hacía ingresar la  totalidad o una gran parte del importe mediante transferencia o  ingreso en una cuenta bancaria abierta a su nombre en Bellavista. "PARA SU LUCRO PERSONAL" Del dinero así obtenido "se apropiaba la acusada para su lucro  personal", dice la Audiencia, que relata que la imputada, "conforme  pagaba algún viaje, solicitaba muchos más, cada vez en mayor número  puesto que ofrecía precios inferiores a los de mercado, al margen de  la agencia", y llegando incluso a "regalar en algunas ocasiones  viajes o estancias hoteleras a clientes que repetían con ella o como  forma de difundir sus servicios y fomentar más contrataciones de  familiares o amigos". Con ocasión del incremento de viajes en el verano, el empleado de  la agencia detectó los desfases económicos y contactó con la acusada  para que se pusiese al día en los pagos, dice la Audiencia, que  concluye que el importe de las cantidades cobradas "que hizo suyas en  ilegal beneficio" superó "notablemente" los 50.000 euros. De su lado,  la agencia de viajes se hizo cargo de los abonos de los viajes  realizados por las personas que contrataron con la condenada, sin  percibir en todo o en parte ninguna de las cuantías cobradas por la  misma. La Audiencia considera que la actuación de la acusada "respondió a  un plan preconcebido siempre sobre el engaño", citando así "la  ficción de que era agente de viajes ante los potenciales clientes y,  en el caso de la agencia, el crédito obtenido mediante engaño al  trabajador con el volumen de ventas que le mostraba y el señuelo de  que iría pagando puntualmente", todo ello "siempre con el mismo ánimo  de lucrarse con el dinero recibido de quienes con ella contactaban,  asumiendo el perjuicio que su actuar generaría tanto a ellos como a  la empresa propietaria de la agencia de viajes que usó como soporte  de sus actividades". VIAJES DE NOVIOS, ANIVERSARIOS... "La acusada inició una dinámica que poco a poco entró en un bucle  o enredo malicioso en el que, con una parte de lo que recibía de los  clientes, pagaba al empleado para que le fuera permitiendo contratar  más viajes, que se incrementaban sobremanera a medida que se  difundían sus actividades y se aproximaba la época estival", dice la  sentencia. El abogado de una de las afectadas, que pagó 600 euros por dos  viajes a Praga que nunca realizó, ha señalado a Europa Press que, con  la sentencia, "se hace justicia" y "se satisface, en parte, las  pretensiones de las víctimas, lo cual no quiere decir que éstas  recuperen su dinero puesto que la acusada está declarada en  insolvencia". Al hilo, Julián Rabadán ha recordado que las mayoría de los  perjudicado son personas con un nivel económico medio-bajo a los que  la acusada les ofrecía paquetes de viajes a precios muy bajos, viajes  que estaban muy por encima del precio ofertado en el mercado, de modo  que los clientes vieron la oportunidad de realizar cruceros, viajes a  distantes capitales de Europa o EEUU que de otro modo no podrían  realizar. "El engaño urgido por la acusada para sorprende la buena fe de los  perjudicados les produjo no solo un daño económico, sino también un  profundo daño moral al ver defraudadas sus expectativas e ilusiones,  pues se trataba, primordialmente, de viajes de novios, aniversarios,  o el primer viaje que realizaban en su vida", ha sentenciado el  letrado.

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