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Condenado a 20 años de cárcel el padre que asfixió a su bebé con un papel y a 10 años la madre

el 19 abr 2011 / 13:54 h.

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La Audiencia Provincial de Sevilla ha condenado a 20 años de  cárcel al hombre acusado de matar en agosto de 2009 a su bebé de 28  días de edad asfixiándole con un trozo de papel higiénico de 4,5  centímetros de largo que le introdujo en la boca para que dejara de  llorar, unos hechos por los que ha condenado también a la madre a  diez años de prisión, según han informado a Europa Press fuentes del  caso.  

Los acusados, identificados como Rubén C.O. y Esther S.D., fueron  enjuiciados la semana pasada en la Audiencia Provincial por un jurado  popular, quien consideró a ambos culpables al entender que el padre,  con numerosos antecedentes judiciales, introdujo la bola de papel en  la boca de la menor y luego "empujó" hacia dentro, mientras que la  madre "dilató" la asistencia sanitaria a su hija.  

El abogado de la pareja, José Estanislao López, ha informado a  Europa Press de que, en la sentencia, que le ha sido notificada este  martes a la propia acusada, la Audiencia Provincial condena a Rubén  C.O., actualmente en prisión, a 20 años de prisión por un delito de  asesinato con alevosía, mientras que condena a la mujer, actualmente  en libertad provisional, a 10 años de cárcel por un delito de  homicidio en comisión por omisión.  

En este sentido, el letrado de la defensa, que en el acto del  juicio oral pidió la absolución de Esther y dos años de prisión para  el procesado por un presunto delito de homicidio por imprudencia  grave al entender que actuó con una "gravísima torpeza", ha anunciado  que recurrirá la sentencia ante la Sala de lo Penal del Tribunal  Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).  

El jurado popular que enjuició a la pareja ya consideró probado  que los hechos sucedieron el día 31 de agosto de 2009, cuando la  madre se despertó en torno a las 5,40 horas para darle el pecho al  bebé, lo que se prolongó hasta las 5,50 horas, momento en que el  acusado se levantó para ir a trabajar y le dijo a la acusada que se  acostara y que él se ocuparía de la niña.  

"MORADA"

Tras ello, y al objeto de que la menor de edad se callara y dejara  de llorar, el padre le introdujo un trozo de papel higiénico en la  boca que produjo que la criatura dejara de respirar y se pusiera  "morada", por lo que el procesado dio aviso a la madre, pero, no  obstante, no la llevaron al hospital Virgen Macarena para que fuera  atendida, y que se encuentra ubicado a 200 metros del domicilio, sino  que llamaron al 061 en torno a las 6,47 horas, cuando el bebé estaba  ya muerto y, por último, ya sí acudieron al hospital.  

Durante la lectura del veredicto en la Audiencia Provincial de  Sevilla, los miembros del jurado consideraron que el padre "empujó"  el papel hacia dentro y que ambos "dilataron" la asistencia sanitaria  a su propia hija, todo ello al tiempo que se opusieron a conceder el  indulto a los encartados. Una vez leído el veredicto, el fiscal pidió  para el acusado 20 años de cárcel por un delito de asesinato con  alevosía, mientras que para la madre solicitó 13 años de prisión por  un delito de homicidio en comisión por omisión.

En el juicio, que se prolongó por espacio de cuatro días, el  procesado llegó a admitir que actuó "torpemente" al ponerle a la  menor un trozo de papel higiénico en la boca, pero quiso dejar claro  que su objetivo era taponarle la sangre que tenía en la comisura de  los labios, donde "le había salido una pupita" a consecuencia de la  fiebre causada por una infección de orina que había padecido  recientemente.  

ACTUACION "TORPE"

"En ese momento empecé a limpiarla con toallitas, pero no se le  cortaba la hemorragia y decidí torpemente coger un trozo de papel  higiénico, echarle alcohol, enrollarlo y ponerlo entre la encía y la  boca", según dijo el padre en su declaración, añadiendo que, tras  ello, el bebé "se quedó más tranquilo", por lo que lo dejó boca  arriba en la cuna y empezó a vestirse para ir a trabajar, pero  "cuando me di la vuelta, en milésimas de segundo, el papel ya no  estaba". En ese momento, según agregó, su mujer se encontraba  dormida, por lo que intentó sacarle el papel él mismo.  

Asimismo, aseveró que no pudo debido a que tiene las manos  "grandes", por lo que ya sí despertó a su pareja, "que también  intentó" sacar el trozo de papel higiénico usando incluso una pinzas.  Antes de llevar al bebé a Urgencias del hospital Virgen Macarena, que  se encontraba "a tres o cuatro minutos andando" del domicilio, el  acusado llamó al 061 --llamada que ha sido escuchada íntegramente en  el acto del juicio oral--, ya que el bebé "se estaba asfixiando,  empezó a ponerse morado y hacía el intento de respirar pero no  respiraba".  

De su lado, la madre del bebé recordó que la noche de los hechos,  sobre las 6,00 horas, estuvo dándole el pecho a su hija por espacio  de diez minutos, y en ese momento el procesado se levantó "y me dijo  que me echara un poco a dormir, y él se quedó con ella". "En ese  momento, yo me acosté y no sé lo que hizo él", según agregó, para a  continuación relatar que, "al rato, me despertó gritando que la niña  se había tragado un papel y me la llevó a la habitación, donde se lo  intenté sacar" sin éxito, momento en el que la niña "estaba viva".  

EL PAPEL, TAN GRANDE COMO LA BOCA DE LA MENOR

De su lado, los dos médicos forenses del Instituto de Medicina  Legal de Sevilla que realizaron la autopsia al cadáver del bebé  consideraron "prácticamente imposible, por no decir imposible", que  un bebé con tan escasos días de vida pudiera tragarse por sí mismo el  papel, por lo que opinaron que alguien tuvo que hacer "presión" hacia  abajo hasta conseguir que la celulosa quedara alojada en la laringe.  



"Ese mogollón de papel era tan grande como la cavidad de la boca  de la menor y del tamaño de su lengua, por lo que fue ese trozo de  papel el que le provocó la asfixia", según prosiguieron los  facultativos, quienes subrayaron que "es altísimamente improbable"  que el bebé "fuera capaz de meterse ese papel en la cavidad oral de  forma espontánea", pues con esa edad "el acto reflejo es expulsar  todo lo que sea sólido". "Un bebé con 28 días no tiene capacidad para  ingerir elementos sólidos, por lo que alguien tuvo que empujar y  hacer presión para introducir ese papel hasta la laringe",  sentenciaron.

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