Condenado a cuatro años por abusar sexualmente de su sobrina menor de edad en Alcalá de Guadaíra

Como consecuencia de estos hechos, la menor sufrió durante los siguientes meses un cuadro de nerviosismo y malestar, con pesadillas, llanto y tristeza que le impedían conciliar el sueño.

el 23 may 2014 / 15:45 h.

La Audiencia Provincial de Sevilla ha condenado a cuatro años de  cárcel a un hombre acusado de abusar sexualmente de su sobrina de  diez años de edad en la localidad de Alcalá de Guadaíra, según la  sentencia a la que ha tenido acceso Europa Press. De este modo, la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de  Sevilla condena a Enrique L.C. a cuatro años de prisión y al pago de  una indemnización de 3.000 euros por los daños morales causados a la  niña a cuenta de un delito de abusos sexuales a menor de 13 años de  edad. Los hechos tuvieron lugar el 16 de junio de 2012, cuando el  acusado fue al piso de su hermana y, tras jugar con su sobrino a  varios videojuegos, fue al cuarto de su sobrina durante la madrugada  del día siguiente, 17 de junio. Una vez allí, y "aprovechando la confianza generada por el  parentesco y su edad y diciéndole que si no lo hacía se enfadarían  sus padres", la convenció para hacerla bajar de la litera superior en  la que dormía a la inferior, en la que se echó para, "en satisfacción  de sus deseos lúbricos", retirarle el pijama y la ropa interior y  tocarle el pecho, el culo y los genitales. Ante la actitud de su tío, "llorosa y presa de los nervios", la  menor se levantó y corrió a la habitación de sus padres. Como  consecuencia de estos hechos, la menor sufrió durante los siguientes  meses un cuadro de nerviosismo y malestar, con pesadillas, llanto y  tristeza que le impedían conciliar el sueño, requiriendo además de  tratamiento psicológico. El tribunal considera que las manifestaciones de la menor "fueron  claras, sin asomo de fabulación o ánimo de perjudicar a su tío,  describiendo que los hechos sucedieron como se refleja en el relato"  de la sentencia, a lo que se suma que la psicóloga puso de manifiesto  que la narración de los hechos por parte de la víctima "careció de  las características propias de los relatos fantaseados, inventados o  inducidos". Asimismo, sus manifestaciones fueron corroboradas periféricamente  por su madre, quien afirmó que la niña se presentó en su alcoba  llorosa y muy nerviosa diciendo que su tío la había tocado, tras lo  que acudió al cuarto de su hija y encontró allí al acusado jugando  con una videoconsola, recriminándole lo sucedido, por lo que el  imputado se fue al salón y, posteriormente, abandonó la casa. Frente a ello, la versión dada por el imputado en el juicio es  "increíble" y no coincide con la realizada en fase de instrucción "en  extremo tan esencial como la razón de hallarse en el cuarto" de la  víctima, puesto que en el juicio dijo que ésta le llamó para jugar a  la videoconsola y en el Juzgado "nada de eso narró". La Audiencia, asimismo, acuerda deducir testimonio por un presunto  delito de falso testimonio contra un testigo que compareció en el  juicio y que trató de corroborar la versión dada por el acusado,  "pero es difícilmente creíble que se pueda corroborar una versión que  de por sí misma ya resulta increíble".

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