Local

Condenado un maltratador que prendió fuego al piso conyugal en Mairena del Aljarafe

el 16 sep 2009 / 06:53 h.

TAGS:

Europa Press

Un hombre de 44 años y con antecedentes penales ha sido condenado a once años de prisión -frente a los 21 que solicitaba la Fiscalía- por maltratar a su esposa y prender fuego a la vivienda conyugal, un incendio que afectó a otras 14 viviendas. Estos hechos ocurrieron en diciembre de 2007.

La sentencia ha considerado a A.D.G. culpable de los delitos de maltrato habitual, amenazas graves, lesiones y de provocar un incendio. La sentencia de la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Sevilla, a la que ha tenido acceso Europa Press, especifica que el acusado cumplirá en prisión un total de siete años por el delito de incendio; dos años y tres meses por un delito de maltrato habitual, un año y tres meses por amenazas graves y seis meses de cárcel por las lesiones psíquicas producidas a su pareja, lo que hace un total de once años frente a los 21 que solicitaba en un principio el Ministerio Público.

La vista oral se celebró el 14 de julio y la Fiscalía y las partes personadas llegaron a un acuerdo por el que el procesado ha sido condenado.

Durante la celebración del juicio, A.D.G. aceptó haber propinado a su entonces esposa "un trato vejatorio continuo", que incluye insultos, amenazas y la realización de pintadas en la vivienda conyugal. También admitió que el 13 de diciembre de 2007 prendió fuego a la vivienda conyugal, situada en un bloque de cinco plantas, aunque aseveró que lo hizo bajo los efectos de la droga.

"violento, agresivo y celoso". El procesado ha sido condenado al pago de una indemnización a su ex mujer de 86.350 euros, además de los pagos por daños a los vecinos del bloque siniestrado, que ascienden a 11.970 euros y que según manifiesta el escrito se deberán descontar a la sumas satisfechas a los perjudicados que la aseguradora cedió una vez ocurrido los hechos. Según relató el Ministerio Público en su escrito de acusación, desde el inicio de la vida conyugal el imputado dio muestras "de un carácter violento, agresivo y celoso", ya que "sometía a su esposa a un férreo control, hasta el punto de tener que pedirle permiso para cualquier actividad".

El escrito señala que los insultos "eran habituales y frecuentes" y añade que, cuando se enfadaba al ser contrariado, el acusado "acostumbraba a dar puñetazos en los muebles y romper objetos con furia", lo que provocó que su pareja decidiera poner fin a su relación y abandonara el domicilio familiar.

En agosto de 2007, la mujer abandonó el domicilio que compartían y el hombre la amenazó con un cuchillo de cocina de unos 30 centímetros, situación que motivó que un juez dictara un auto prohibiendo al procesado aproximarse y comunicar con su esposa. En diciembre incendió el piso.

la relación bordeó la tragedia

Cuando, en agosto de 2007, la mujer lo abandonó definitivamente el hombre no lo dejó estar. Fue a buscarla al piso donde se encontraba su pareja y la amenazó "para que subiera al coche". No logró su propósito ya que mediaron el hermano de su esposa y el pastor de la Iglesia Evangélica de la que acababan de salir todos.

  • 1