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Condiciones inaceptables

Durante toda la semana he seguido los debates de las cámaras norteamericanas sobre la inyección de los 700.000 millones de dólares a las grandes corporaciones con el mismo interés que el gobernador del Banco de España.

el 15 sep 2009 / 16:14 h.

Durante toda la semana he seguido los debates de las cámaras norteamericanas sobre la inyección de los 700.000 millones de dólares a las grandes corporaciones con el mismo interés que el gobernador del Banco de España. Seguramente él buscaba (ya lo dejó ver en la conferencia organizada por este periódico) tranquilidad; yo, comprobar que en Estados Unidos sigue vivo el sentido de pueblo, de ciudadanía con conciencia de ser la que construye el Estado con sus impuestos y su voto mientras el elegido sabe que es un mandatario pendiente siempre de sus electores.

Aquí, con siglos de teocracia aún a la espalda, cualquier personajillo, haya crecido lo mismo en el campo futbolero que en el artístico, se cree con derecho a tratar de tú a los representantes de los ciudadanos -a los ciudadanos- y a su ciudad, que lleva siglos haciéndose a sí misma. No ha pasado un mes desde que alguien quisiera imponer condiciones al Alcázar con su cerámica y otro a las Atarazanas y a la Torre del Oro con el Titanic y ni una semana desde que se fuera rumbo a Málaga otra neo-rica, cuando llega un nuevo intento con la colección Bellver.

Sevilla no es un lugarejo perdido en la inmensidad de la estepa. El Palacio de Monsalves y el Museo de Bellas Artes son de todos y sometidos a los planes que sobre ellos elaboran los representantes de los ciudadanos. Nada se puede oponer a quienes quieran abrir un museo privado: eso es lo que son la Catedral, la Casa de Pilatos o la de la Condesa de Lebrija; sí en cambio a cuanto se pretenda sacar entrando por puertas falsas. Hace muy mal, por tanto, el PP en tomar como guerrilla de desgaste estos asuntos; haría muy mal el PSOE en vacilar ante las bravuconadas. Ambos deberían tomar ejemplo de los representantes norteamericanos. A ellos sólo los tratan de tú sus votantes.

Antonio Zoido es escritor e historiador

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