Local

confianza

el 25 may 2011 / 17:33 h.

TAGS:

Los andaluces están convencidos de que que viven entre pícaros y este sentimiento se acentúa con la crisis económica, que ha minado la confianza que los ciudadanos tienen en los desconocidos, sus vecinos e incluso su familia y pareja. Un círculo vicioso que se ha encargado de estudiar un equipo de sociólogos a través de una encuesta nacional y en la que destaca además la esxtraña relación de amor-odio que los andaluces tienen con los catalanes.

La encuesta, encargada por la compañia de asesoramiento legal Arag, destaca que los jóvenes y los parados son los grupos de población que tienen destruida su confianza en los demás y la directora de márketing de Arag, Virginia Tussell, se pregunta si no será "irreversible" este efecto de la crisis económica.

Así, mientras que el 43% de la población general confía en terceros, el porcentaje se reduce al 31% en el caso de los jóvenes. En el caso de los parados, el 65% cree que el resto de cconciudadanos no son de fiar.

Pero la encuesta va algo más alá de los efectos de la crisis económica y bucea en aspectos como la percepción que de sí mismos tienen los andaluces (el 96% se percibe a sí mismo comodigno de confianza, algo más que la media española) frente al mal concepto que tienen de los demás: sólo el 34% confía en las personas que les rodean.

Además, los andaluces se han sentido traicionados por las empresas en mayor medida que el resto de los españoles... y también por sus familiares o parejass (23% de traiciones en familia frente al 20% de la media nacional). En cualquier caso, por alguien cercano o lejano, "uno de cada dos andaluces siente que lo han engañado", expuso Tussell durante la presentación del estudio en Sevilla.

 

 

Un estudio de la compañía aseguradora ARAG revela que la actual situación de crisis económica se ha extendido al ámbito social y personal y que, de hecho, siete de cada diez andaluces reconocer no creer en los demás. Además, un 66 por ciento de la población andaluza va más allá y afirma que el resto de personas no son de fiar, un porcentaje que es más elevado que en el resto de España.

Según este informe, la crisis ha sido un detonante de esta tendencia, pues sólo un tres por ciento de la población confía más ahora en las personas de su entorno que cuando empezó la crisis. "La desconfianza y el desencanto en la clase política y el sistema actual hace tiempo que se ha instalado en la sociedad, pero parece que la crisis ha hecho mella en los niveles de confianza de los andaluces hasta extenderla a su entorno cotidiano", ha explicado hoy en Sevilla la coordinadora del estudio, Virginia Tusell.

Uno de los principales indicadores que corroboran esa relación entre la crisis y la pérdida de confianza es que las personas más afectadas por la situación, como los desempleados o los jóvenes, presentan un índice de desconfianza "aún mayor que la media de ciudadanos". Ante esta situación, ARAG considera "normal que actualmente nueve de cada diez andaluces ya no confíe en el tradicional apretón de manos para cerrar un trato y prefieran dejar los acuerdos por escrito".

El estudio también señala otras causas para este clima de desconfianza. Así, se señala como motivo principal de esta falta de credibilidad en los demás el hecho de el 54 por ciento de los andaluces admita que se ha sentido "engañado" en el último año. Con esta cifra, Andalucía se convierte en la tercera comunidad autónoma, sólo detrás de Canarias y Madrid, donde más número de ciudadanos ha sido engañado en el último año.

"Nos ha sorprendido el alto porcentaje de ciudadanos que se han sentido traicionados y esa puede ser una de las causas principales de la desconfianza. Cuando alguien tiene una mala experiencia es normal que pierda la confianza en los demás y se vuelva una persona recelosa", afirma Tusell.

El mayor número de desengaños que ha sufrido los andaluces ha procedido de personas ajenas a su entorno personal, pero llama la atención que en un 23,1 por ciento de los casos es la propia familia, la pareja o los amigos quienes traicionan la confianza. Además, los andaluces se han visto engañados por las empresas en mayor medida que el resto de españoles mientras que las instituciones (hospitales, administración o colegios) les han traicionado menos.

NO PIERDEN EL OPTIMISMO

Pese al clima de desconfianza imperante, los ciudadanos no pierden el optimismo y se vuelcan en las buenas causas, en la que se confía en un proyecto común sin esperar nada a cambio. En este sentido, el informe destaca que Andalucía es una de las regiones más solidarias de España, ya que un 88 por ciento de la población reconoce confiar en las causas solidarias, frente el 86 por ciento de media nacional. "Las concentraciones ciudadanas actuales, donde miles de personas se han unido por una causa común, son buena muestra de esta tendencia", apunta la coordinadora del estudio.

De otro lado, se destaca que los andaluces, sólo por detrás de madrileños y catalanes, son los ciudadanos en los que más confía el resto de españoles. Por su parte, los andaluces confían sobre todo en los madrileños (muy por encima de la media nacional) y en los extremeños. En este caso, la confianza que los andaluces depositan en Extremadura está muy por encima de la media nacional (muy baja) aunque es recíproca: para extremeños, Andalucía ocupa el primer puesto del ranking de comunidades en las que más confía.

En cuanto a la desconfianza en el resto de españoles, en quien menos confían los andaluces es en los catalanes, con lo que los ciudadanos de esta comunidad polarizan la confianza y la desconfianza en Andalucía: una gran parte de andaluces confía en ellos pero otra parte importante desconfía. Le siguen los vascos (12 puntos por encima de la media nacional) y los valencianos.

  • 1