Deportes

Conjurados contra la euforia

España templa los ánimos para afrontar sin triunfalismos la final del domingo.

el 09 jul 2010 / 05:28 h.

Vicente del Bosque, técnico de la selección española, decidió enviar un mensaje de cautela y humildad tras clasificarse para la final del Mundial porque, indicó, "un deportista no puede presumir antes de conseguir nada". "Si lo hace se está convirtiendo en un vanidoso", lamentó. "Os pido que no nos atribuyáis la sensación de que somos favoritos a nosotros, porque no nos sentimos como tales", comentó a los periodistas.

"A ver si mantenemos la calma y el espíritu que nos ha llevado hasta aquí. Es el camino a seguir", comentó Del Bosque en Potchefstroom, y valoró a la selección de Holanda. "Ha tenido un recorrido muy bueno aquí porque eliminó a Brasil, sin desmerecer a los demás, que era una de las grandes favoritas", dijo. Y el salmantino vaticinó que ante la Oranje se verá "un buen partido porque los dos equipos tienen recursos técnicos para brillar y hacer una buena propaganda".

Para Del Bosque llegar a la final es el resultado de la conjunción de varios factores, como el avance general, los éxitos de la cantera, la mayor calidad de instalaciones, la mejor capacitación de entrenadores en la base, la "salida al extranjero de jugadores nacionales", así como la competitividad de la Liga española, con "buenos extranjeros y buenos nacionales".

Lógicamente, el seleccionador no dio pista alguna sobre el equipo que alineará ante Holanda porque está satisfecho del rendimiento de todos los jugadores, incluido la gran sorpresa en el once ante Alemania, el barcelonista Pedro Rodríguez, que cuajó un gran partido.

Sobre la jugada del gol, explicó que había comentado con los centrales, Carles Puyol y Gerard Piqué, la táctica que hacen con su equipo para aprovechar los córners ante defensas un poco pasivas y altas. "Ya dijimos que nos íbamos a apoyar en acciones y mecanismos de los clubes. Si tenemos gente del Barcelona tiene que aparecer por algún lado", dijo.

Admitió que el principal problema que está teniendo España es la culminación en boca de gol. "No es fácil, el asunto más difícil del fútbol no sólo es llevar el control, la iniciativa, sino culminarlo. Lo más caro y difícil del fútbol es hacer gol", comentó.

Albiol, a punto. Albiol, que se lesionó en un entreno en el cuartel general de la roja en un mal apoyo en su pierna derecha y sufrió una afectación de partes blandas a nivel de los peroneos y de la membrana interósea, se incorporó ayer junto a sus compañeros, con los que hizo todos los ejercicios a excepción de un partidillo final y se retiró algo antes que el resto.

Los diez titulares de campo ante Alemania se ejercitaron en el gimnasio y el resto saltó al césped a comenzar la preparación para la final a las órdenes de Vicente del Bosque, quienes desarrollaron una sesión amena con el balón como protagonista. Cesc Fábregas, que también estuvo tocado los días de atrás por un problema en su hombro derecho y por un golpe en el peroné, se ejercitó con normalidad.

Caras alegres y sonrisas fueron la tónica de los jugadores y el cuerpo técnico tan solo unas horas después de hacer historia en Durban y conseguir la clasificación para la final. Las gradas se llenaron de seguidores, la mayoría sudafricanos, de la roja, que mostraron con cánticos y banderas su apoyo a una de las finalistas. La expectación se ha incrementado notablemente.

Ambientazo. El Soccer City de Johannesburgo tendrá el aforo completo en la final, ya que todas las entradas están vendidas, según confirmó ayer la FIFA. Por el contrario, para el partido por el tercer puesto, que disputarán el sábado en Puerto Elizabeth Uruguay y Alemania, aún quedan 2.700 por vender.

El portavoz de FIFA, Nicolas Maingot, ofreció datos sobre el éxito de público del Mundial. "En Holanda más de la mitad de la población total estuvo pendiente del televisor en el partido contra Uruguay, y en Berlín más de 300.000 espectadores siguieron el Alemania-España", se congratuló.

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