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Conmoción en Alcalá por el parricidio de la Nochevieja

Consternación y dolor en los Pinares de Oromana, un barrio de Alcalá de Guadaíra donde ayer murió A.D.G., de 57 años, presuntamente apuñalado por su propio hijo en el cuello. Era un conocido profesor de instituto de la ciudad y vivía en este barrio desde hacía más de tres décadas.

el 14 sep 2009 / 22:08 h.

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Consternación y dolor en los Pinares de Oromana, un barrio de Alcalá de Guadaíra donde ayer murió A.D.G., de 57 años, presuntamente apuñalado por su propio hijo en el cuello. Era un conocido profesor de instituto de la ciudad y vivía en este barrio desde hacía más de tres décadas.

El suceso, con el que la ciudad estrenó en el año nuevo de la manera más dramática posible, tuvo lugar en este tranquilo núcleo residencial compuesto por chalés de lujo. Varios vecinos relataron ayer que oyeron gritos y una fuerte riña familiar a altas horas de la madrugada, tras lo que se desencadenaron los fatales hechos en el número 3 de la calle Pino Marítimo.

El fallecido, que padecía una fuerte depresión, salió al jardín de su vivienda alterado por la gran cantidad de petardos que estaban explotando algunos de los vecinos con motivo de la celebración de la Nochevieja, una práctica cada vez más extendida. Según fuentes de la investigación, iba armado con una escopeta de caza con la que supuestamente realizó varios disparos al aire para disuadir a los que explotaban los petardos en la vía pública, si bien este extremo no fue confirmado por la Policía Nacional. Cuando esto ocurría, su hijo, un joven ingeniero de 27 años y que se llama igual que su progenitor, le instó para que dejar de adoptar esa actitud y entonces se enzarzaron en una reyerta cuyo resultado fue el fallecimiento del padre, quien recibió una puñalada en el cuello, según las mismas fuentes.

Los servicios de emergencia de la ciudad recibieron a las 5.20 horas la llamada de una mujer que aseguraba haber encontrado a su marido herido, con una escopeta en la mano y la casa llena de sangre. Según las mismas fuentes, la mujer se había quedado dormida y al despertar encontró a su esposo en dicho estado, por lo que dio aviso.

Hasta el lugar de los hechos se desplazó una patrulla de la Policía Nacional y un efectivo del servicio de emergencias del 061, que auxiliaron al herido, aunque no pudieron hacer nada por él, ya que murió desangrado como consecuencia de la grave herida que había sufrido en el cuello.

La Policía Nacional investiga este suceso y trabaja sobre la hipótesis de que el hijo del matrimonio, que no se encontraba en el domicilio cuando despertó la madre, es el presunto autor de la puñalada. De hecho, fue detenido por la Policía Nacional tras ser localizado poco después de iniciarse la investigación. Tras pasar por los calabozos, fue puesto a disposición judicial. Todavía no se conoce cuál es la decisión del juez para él.

Los dos cónyuges eran profesores de instituto, aunque el fallecido llevaba varios años dado de baja por problemas de salud y, según fuentes cercanas, se encontraba en tratamiento psicológico como consecuencia de una depresión.

El presunto parricida trabajaba en Barcelona y había venido a la ciudad con su novia para pasar estos días de fiestas navideñas con sus padres y sus dos hermanas, que, según las mismas fuentes, no se encontraban en el lugar en el momento de los trágicos hechos.

Durante todo el día de ayer el chalé permaneció cerrado y varios agentes de la Policía Nacional recogían pruebas para seguir investigando el suceso. El juez decretó el secreto de sumario en torno a estos hechos, mientras en el vecindario la noticia corría como la pólvora y la incredulidad era palpable.

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