miércoles, 22 mayo 2019
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Consumo abre ocho expedientes a academias privadas en sólo tres meses

La multa media que se ha impuesto es de 313 euros por infringir la normativa. La Administración en los últimos años no ha cerrado ninguna escuela.

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Sevilla 12/11/11 Academia Adams</p>

<p>Foto: Samara CaleroCon la crisis se han incrementado los cursos formativos que se ofrecen en centros de educación y academias privadas de Andalucía debido a la creciente demanda por parte, fundamentalmente, de personas que están en paro y que quieren mejorar su formación. Para evitar que proliferen ofertas sin garantía, la secretaría general de Consumo de la Junta de Andalucía ha puesto en marcha una campaña de inspección de academias y centros privados de enseñanza no oficiales, aunque se ha detectado que desde 2012 al 2013 han decrecido en un 23 por ciento el número de reclamaciones registradas –la mayoría por irregularidades en la calidad–, al bajar de las 156 de 2012 a las 120 de 2013.

A pesar de esta caída de las denuncias, sólo en lo que va de año Consumo ya ha abierto ocho expedientes sancionadores  en base a las 53 reclamaciones recibidas, la mayoría por irregularidades en la calidad (nueve), seguidas por renuncia al curso (seis), contratos con condiciones desconocidas (cinco), incumplimiento del precio (cinco), publicidad engañosa (cinco) y solicitud de baja no atendida (tres).

Estos expedientes, que afectan a todo tipo de centros privados, han sido apercibidos con una sanción media de 312,625 euros.

No obstante, según fuentes de Consumo, estas amonestaciones no han acarreado el cierre de ningún centro privado. De hecho, según explicaron, nunca se ha  clausurado una academia que haya sido sancionada puesto que no ha habido motivos para ello.

Además de reducirse el número de reclamaciones recibidas en los últimos dos años, también han caído en picado los expedientes sancionadores desde 2010 a 2013. En 2010 se incoaron 74; en 2011, 48; en 2012, 16 y ya en 2013 bajaron a 12. Un descenso más que considerable que también tiene relación con la caída de las quejas.

La cuantía media de las  multas que se impusieron en 2010 fue de 1.815,67, muy inferior a la de 2013, que se elevó a los 2.775.3 euros, seguida de las de 2011 (2.312,54 euros) y las de 2012 (2.206,43 euros).

A pesar de esta más que significativa bajada de las reclamaciones, Consumo ha decidido poner en marcha una nueva campaña de inspección ya que la última que se efectuó de estas características se realizó en 2010. En ese año se ejecutaron 129 actuaciones en un total de 120 centros privados que impartían enseñanzas sin título oficial, excluyendo las academias de Huelva, Jaén y Málaga.

De estas 129 actuaciones 45 dieron positivas por incumplir la normativa de tener leyendas informativas en los lugares de atención al consumidor, carecer de la documentación obligatoria que debía tener el centro, no facilitar la información previa al contrato, irregularidades en la financiación de los cursos, cláusulas abusivas o falta de información en sus páginas web.

La campaña de vigilancia que se ha puesto en marcha este año se prolongará hasta el mes de julio y en ella se prestará mayor atención a los centros de idiomas, que se anuncian como acreditados para impartir las enseñanzas conformes a los estándares del Marco Común Europeo.

Esta iniciativa es valorada de forma positiva por el presidente de la Asociación de Academias de Idiomas de Andalucía (Aceia), Borja Uruñuela, que representa a un centenar de centros. Aseguró que en el sector hay mucho «intrusismo» y puso como ejemplos a la hermandad que ofreció cursos de inglés para niños, autoescuelas que dicen que te preparan para sacar el título B2 o el English Coffee. Este último caso, según Uruñuela, imparte clases en cafeterías «un lugar que no es el adecuado  para esta actividad».

A esta situación se une, censuró el presidente de Aceia, que han surgido numerosas academias donde el profesorado no está ni cualificado ni tiene experiencia, «porque una persona recién llegada de Londres sin preparación no puede dar clases de inglés de preparación al B2». De hecho, aseguró que su asociación se ha dirigido a la Universidad de Cambridge para comprobar si todos los centros que se publicitan diciendo que ofrecen la titulación oficial de esta universidad están realmente acreditados, pero según nos informaron, muchos usan su logo de forma fraudulenta «y eso es competencia desleal».

Por ello Uruñuela señaló que el año pasado la asociación realizó una campaña informativa en la que se pedía que se tuviese mucho cuidado con el centro de idiomas en el que cursar estudios, además se recomendaba que se comprobase que la academia seleccionada trabaja dentro de la ley «para ofrecer calidad».

Y es que, según insistió el presidente de Aceia, hay «escuelas fachada», que «si rascas lo único que venden es imagen».

Por ello, Uruñuela señaló que la asociación que preside presta una especial atención a la formación de todo su personal y de forma muy especial a la de los profesores, a los que continuamente se les está formando para que apliquen las nuevas metodologías de enseñanza, aunque recalcó el presidente de esta asociación que todos sus docentes cuentan con la preparación y titulación adecuada.

Finalmente, Uruñuela manifestó que Aceia tiene firmado un convenio de colaboración con la Federación de Consumidores y Usuarios de Andalucía (Facua) para un mutuo asesoramiento en todo lo relativo a la información a los usuarios de los centros.

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