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Contribución y contribuidos

Este es un tiempo que proporciona titulares de Prensa más que análisis parciales o globales de los discursos. El modelo puede localizarse con el de investidura del presidente Griñán, unos para aplaudirlo y otros para descalificarlo, pero casi todos con el afán de ofrecer...

el 16 sep 2009 / 02:20 h.

Este es un tiempo que proporciona titulares de Prensa más que análisis parciales o globales de los discursos. El modelo puede localizarse con el de investidura del presidente Griñán, unos para aplaudirlo y otros para descalificarlo, pero casi todos con el afán de ofrecer frases publicitarias. Sin embargo, éste contiene aspectos que deberían estimular el movimiento crítico o creativo. Uno, el del cambio en la mentalidad de la administración, donde parece que se eliminarán los ladrones de ideas, comandando con el ejemplo a las restantes administraciones públicas. Todas las españolas, aclaración que indica que ocurre exactamente igual en las gobernadas por PP, IU y demás organizaciones menores, sobre todo las localistas. La teoría la redondeó Griñán con un concepto que debe difundirse entre todos los cargos públicos: trabajar para la ciudadanía, que es quien aporta el dinero para gobernar, y estableció la justa ecuación entre contribuyentes y contribuidos. La otra cuestión distinguida es la Educación, que no es ajena a la primera y, además, abrocha toda la cadena con la que se estructura la economía, y con ella, la salida de esta crisis de la que son más responsables quienes apoyaron la ideología de Bush que quienes la matizaron. El autor del discurso reconoce la inspiración keynesiana, que está siendo importada por Obama a los EEUU y retomada por los conservadores europeos, con la excepción de Rajoy, que en la entrevista con la alemana Merkel evidenció que va por la rama fracasada.

De la prioridad de Griñán por Educación, interesa confirmar la orientación krausista que apunta la renovación en la gestión pública. En ese caso, la Educación referida asocia e integra los conceptos de Enseñanza, Instrucción y Cultura, que afectan a la responsabilidad oficial o política, pero también a la familia y a las instituciones sociales y económicas. La formación no se ciñe ni se acaba con la enseñanza reglada, sino que goza de presencia y continuidad en toda la vida de las personas y, por tanto, reclama la implicación de la sociedad global y, singularmente, por su determinación, la de los medios de comunicación públicos.

Periodista

daditrevi@hotmail.com

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