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Control de casetas

Ese globo sonda que ha dejado caer ahora Rosamar Prieto-Castro sobre limitar el uso del Real en los días previos a la Feria era una idea que le rondaba por la cabeza hace tiempo y entraña una lógica, a mi entender, simplista, la misma de los promotores de viviendas...

el 16 sep 2009 / 02:20 h.

Ese globo sonda que ha dejado caer ahora Rosamar Prieto-Castro sobre limitar el uso del Real en los días previos a la Feria era una idea que le rondaba por la cabeza hace tiempo y entraña una lógica, a mi entender, simplista, la misma de los promotores de viviendas que creen hallar una solución a la crisis construyéndolas más pequeñas en vez de buscar cómo abaratar el suelo, que debería ser un bien común, igual que el aire y el agua. El razonamiento de que si se limita la actividad en los días previos, habrá más gente en los últimos da por sentado que los que faltan en éstos, son los que estuvieron en aquellos, algo que está por probar.

Sin embargo, lo lógico sería pensar que quienes montan su caseta son, precisamente, aquellos amigos que pagan religiosamente su parte alícuota, que gastan en trajes y complementos, que se han esforzado buscado las personas más convenientes para llevar el bar, que hacen todo eso porque piensan convivir unos días. En cambio quienes acuden por invitación o simple pertenencia a grandes casetas de empresas, cuerpos de seguridad o círculos con seguridad encontrarán pocas razones para renunciar a un puente como el de este año: su relación con la Feria es circunstancial.

A lo mejor habría que usar la propuesta de los promotores de viviendas pero con la lógica de redistribución del suelo: la de adjudicarlo basándose en un canon de ocupación. Si durante dos años consecutivos casetas de las dimensiones de las del Mercantil o el Labradores permanecieran semivacías durante días enteros, se les recortaría su superficie en una determinada proporción para convertirlas en recintos de un módulo y atender a los que hacen cola, grupos que esperan tener una caseta para poder disfrutar montándola. Gente que, probablemente, sería la que llegara la primera y se fuera la última.

Antonio Zoido es escritor e historiador

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