Economía

Controladores y pilotos prometen normalidad durante la Navidad

El sector turístico demandará al Gobierno por pérdidas de 350 millones

el 07 dic 2010 / 21:26 h.

Miguel Sebastián y Joan Mesquida analizaron ayer las consecuencias del caos aéreo.

No habrá sorpresas como las vividas durante este puente para aquéllos que decidan coger un avión durante las próximas fiestas navideñas. Así lo aseguraron ayer dos de los colectivos que podían poner en riesgo el tráfico aéreo nacional durante esas fechas, controladores y pilotos.

En este sentido, los primeros, tras el caos causado durante el pasado fin de semana, desistirán de utilizar esos días para hacer oír sus protestas, mientras que el Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (Sepla) adelantó ayer que, "probablemente", y a no ser que Fomento les presente "un texto inadmisible", no convocarán paros "hasta después de Navidad" para no crear "tantos perjuicios" a los usuarios.

Por su parte, el portavoz del sindicato de controladores aéreos USCA, César Cabo, aseguró ayer que durante las vacaciones de Navidad no se va a producir un nuevo "bloqueo" del tráfico aéreo como el de este puente y destacó que "lo importante es que se recupere la cordura y la normalidad".

En declaraciones a Catalunya Ràdio, Cabo afirmó que "iremos a trabajar en Navidad" y que "hay una total predisposición a que esto no se vuelva a repetir", aunque puntualizó que hablaba a título personal y no como portavoz del sindicato.

"Los primeros interesados en tener estabilidad laboral somos los controladores", dijo, tras reiterar sus disculpas a todos los afectados por el paro de controladores, que calificó de "desmesurado", y que ha tenido consecuencias "terroríficas".

A su juicio, "lo importante ahora es recuperar la cordura y la normalidad. Estamos condenados a entendernos AENA y nosotros. Hay que ser cuerdos y buscar la estabilidad del sector aeronáutico". Cabo insistió en que está convencido de que "los ciudadanos podrán pasar tranquilamente por los aeropuertos en Navidad", porque "habrá total normalidad".

En medio de la preocupación de que vuelva a repetirse lo sucedido, empieza la valoración de los daños. Así, el sector turístico y las líneas aéreas calculan en cerca de 500 millones de euros las pérdidas ocasionadas por las 20 horas que permaneció cerrado el espacio aéreo español entre el viernes y el sábado pasados, por la ausencia de sus puestos de trabajo de los controladores.

La Asociación Catalana de Agencias de Viajes (ACAV) anunció ayer que las pérdidas de las agencias de viajes y touroperadores, en el ámbito nacional, se pueden situar en torno a los 350 millones de euros, aunque se trata de una cifra provisional.

Además, los operadores, las agencias de viajes y los hoteleros anunciaron que no sólo demandarán a los controladores y AENA, sino que lo harán también subsidiariamente al Gobierno.

Por su parte, el sector aeronáutico no quiere efectuar una valoración oficial hasta que acabe el Puente de la Constitución y pueda calcularse exactamente cual ha sido la repercusión.

No obstante, fuentes de ese sector indicaron a Efe que se podría hablar de una pérdida de ingresos de cerca de 100 millones, a los que habría que sumar los gastos derivados de la atención a los pasajeros, tanto su traslado a los hoteles, como el servicio dado en los aeropuertos y la búsqueda de transporte alternativo.

En este caso, indicaron las fuentes, el único ahorro que se puede destacar, es el del combustible que, al no haber vuelos, no se ha utilizado.

Por su parte, el ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, señaló ayer que es "prematuro y precipitado" dar cifras de pérdidas para el sector turístico por la huelga de controladores, y garantizó que esta situación "no se va a repetir ni en Navidades ni después".

Por su lado, el portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, José Antonio Alonso, garantizó que el Gobierno "va a ser contundente en la depuración de responsabilidades" por el plante de los controladores, pero confirmó que "la ley no exige lo mismo" para los que "coaccionan" que para "los que eventualmente hayan sido coaccionados".

Comienza la lluvia de denuncias contra el colectivo

La lluvia de denuncias y la judicialización del conflicto tras el caos aéreo provocado por los controladores no ha hecho más que empezar. Así, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha presentado una demanda ante la Audiencia Nacional contra la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA) por la comisión de un delito contra el tráfico aéreo en su variante de sedición, al considerar que instigó el paro que provocó el pasado viernes el cierre del espacio aéreo.

Según explican los consumidores en su demanda, el abandono de sus puestos por parte de los trabajadores de las torres de control de los aeropuertos llevó "al caos en todo el país".
"Tras casi un día de colapso por lo que entendemos es una huelga ilegal, debieron cancelarse 2.710 vuelos y cerca de 600.000 pasajeros se vieron afectados", indica la OCU.
En cualquier caso, fuentes jurídicas señalaron que ven complicado que esta denuncia prospere en la Audiencia Nacional.

Por su lado, el sindicato de funcionarios Manos Limpias presentó una querella ante los Juzgados ordinarios de Plaza de Castilla contra los controladores por un delito de abandono del puesto de trabajo de un servicio público y un delito de sedición.

En la querella, Manos Limpias reclama la responsabilidad civil subsidiaria del Gobierno por las pérdidas estimadas en 100 millones, argumentando que no cumplió su función de in vigilando del correcto funcionamiento de este servicio público.

Además, unos 5.000 afectados por el caos aéreo pidieron ayer una reunión urgente con el presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Dívar, para que éste ponga a disposición de los juzgados y tribunales los medios y recursos necesarios para afrontar con garantías este caso.

 

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