Local

Un cliente admite que provocó el incendio en el hotel Los Lebreros

De todos los afectados, 2 mujeres y 9 hombres, un total de 6 han tenido que ser trasladados por inhalación de humo a centros hospitalarios de Sevilla.

el 29 jul 2013 / 11:21 h.

TAGS:

BQVE4o6CMAEc0cX

Lo que pareció en un primer momento un desafortunado incendio de escasa trascendencia en una habitación de la undécima planta del Hotel Meliá Los Lebreros se convirtió ayer, con el paso de las horas, en una rocambolesca historia con pirómano incluido. El fuego se declaró a las 10.30 horas y obligó a desalojar parcialmente el hotel de Nervión, a la vez que también se cortó el tráfico en la calle Luis de Morales para facilitar el trabajo de los efectivos en una zona tan alta.

Once personas (nueve hombres y dos mujeres) tuvieron que ser atendidos por inhalación de humo, según informó el servicio de Emergencias. Seis de los heridos fueron trasladados a diferentes hospitales, tres al Virgen Macarena y otros tres al Virgen del Rocío. Al resto le valió con la asistencia en el mismo lugar.

A las doce y media del mediodía la actividad en Los Lebreros había vuelto a la normalidad, funcionando como siempre con la excepción de los huéspedes alojados en la última planta del hotel, que fueron trasladados a otras estancias. En un primer momento se pensó que el fuego podría deberse a la imprudencia de haber encendido un cigarro. Sin embargo, pronto comenzó a extenderse entre los trabajadores del establecimiento una tesis diferente.

En el mostrador de recepción se comentaba que la intensidad de las llamas había sido demasiado alta como para adjudicárselo todo a una colilla mal apagada. Efectivamente, alrededor de las 15.00 horas se personaba en el hotel el huésped causante del incendio –identificado comoAntonio M.R, nacido en 1990–, quien confesaba haber prendido fuego de manera intencionada a la habitación.

El presunto pirómano, que carece de antecedentes penales, acudió voluntariamente para identificarse como responsable del incendio. Seguidamente, el hotel llamó a la Policía Nacional, ante quienes el detenido confesó nuevamente haber provocado el fuego de manera intencionada, para lo que empleó alcohol y papeles, materiales que dispuso sobre el colchón de la cama de la habitación y cuyo fuego prendió con un mechero.

Según el recepcionista que lo atendió, el joven detenido habría explicado que este fuego “podría no haber sido el primero de este tipo que él mismo habría provocado”, aunque a última hora de ayer todavía se desconocía qué motivos le llevaron a hacerlo.

Otro empleado del hotel comentó a este periódico que el huésped, que llevaba “unos días alojado”, había pasado los últimos dos disfrutando de la piscina, con total normalidad, como un cliente más. Ayer por la mañana, nada más prender fuego a la habitación, bajó al hall para abonar la factura. “Lo hizo con prisa, incluso pidió el turno a otro cliente”, explicó ayer un turista portugués que presenció su apresurada salida. Luego, Los Lebreros intentaría contactar con él durante las cinco horas venideras, resultando imposible al tener su teléfono móvil apagado.Finalmente, y contra todo pronóstico, él mismo regresó al hotel para confesar ser el autor de los hechos. Fuentes del establecimiento confirmaron que la habitación ha quedado “completamente destrozada, dañando también las estancias contiguas”, razón por la cual durante los próximos días la undécima planta permanecerá clausurada.

“La humareda fue tan intensa que pensamos que tendríamos que salir por las ventanas”

Un fuerte olor a quemado comenzó a extenderse por la undécima planta de Los Lebreros a las diez y media de la mañana de ayer. Elena y su hija, Sofía, casi despiertas ya, se sobresaltaron por el repentino olor. “Al salir al pasillo vimos una humareda intensa que cubría todo el pasillo, nos encerramos en la habitación y pensamos que tendríamos que salir por las ventanas”, explicaba ayer mientras que se sacudía el mal rato en la piscina del establecimiento.Como estas turistas madrileñas, otros visitantes también vivieron experiencias parecidas. El director del hotel se disculpó personalmente “por las molestias ocasionadas de manera involuntaria” y puso el acento en el buen funcionamiento de los sistemas de detección y control de incendios con los que cuenta el recinto.

 

  • 1