Economía

Corbacho matiza el límite a los contratos en origen

Las declaraciones del ministro de Trabajo sobre la reducción de la contratación en origen para 2009 por el repunte del paro no han gustado y obligaron ayer a Celestino Corbacho a aclararlas. Foto: EFE.

el 15 sep 2009 / 11:17 h.

No quedaba otra que asentar toda la polvareda levantada. Las declaraciones del ministro de Trabajo sobre la reducción de la contratación en origen para 2009 por el repunte del paro no han gustado y obligaron ayer a Celestino Corbacho a aclararlas, tras asumir que sus palabras han generado "inquietud".

El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, se vio obligado ayer a aclarar el polémico anuncio realizado sólo dos días antes de reducir "prácticamente a cero" la contratación en origen para 2009 al considerar los más de 2,5 millones de parados en España.

Lo hizo en una entrevista a la Cadena SER horas después de que la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, defendiese la utilidad y la eficacia de los contratos en origen a los inmigrantes y asegurara que el próximo año "habrá las contrataciones en origen que se necesiten".

Corbacho asumió que sus palabras sobre la limitación de contratar extranjeros en sus países de origen han creado una situación de "inquietud" y que "a lo mejor" tuvo alguna expresión sobre este asunto que pudo ser "malinterpretada". El ministro no culpó a los medios de comunicación de la interpretación de sus palabras, pero mantuvo que cuando aludió a la contratación en origen se refería al catálogo de ocupaciones de difícil cobertura, una herramienta que elaboran las comunidades autónomas cada tres meses en función de las características de su mercado laboral.

Sobre este catálogo, que las comunidades autónomas deberán desarrollar antes de que termine el mes de septiembre, el ministro destacó que la reflexión que planteó se dirigía a que habrá muchas de las ocupaciones de ese catálogo que se podrán cubrir con parados nacionales -ya sean españoles o extranjeros, precisó-, más teniendo en cuenta la abultada lista del paro en España, que sobrepasa ya los 2,5 millones de desempleados.

En este punto, defendió la contratación de extranjeros en sus países de origen siempre que haga falta y siempre que las personas que están en paro en España "hayan tenido la oportunidad sin distinción de origen de acceder a las pocas o muchas ofertas de trabajo". A eso, señaló, se refirió al hablar de que en algunas ocupaciones se podría llegar "prácticamente a cero".

"En absoluto he dicho suprimir la contratación en origen", aseveró el ministro, quien ratificó que España respetará los convenios firmados con terceros países así como los futuros acuerdos. Aclaró que la situación de los temporeros, mayoritariamente inmigrantes, se encuentra totalmente "al margen", al tiempo que desvinculó la crisis de la inmigración. "Los inmigrantes contribuyen al desarrollo económico y también sufren los efectos de la crisis", zanjó.

Sobre este asunto también se pronunció, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, quien defendió la utilidad y la eficacia de los contratos en origen a los inmigrantes.

"Mantenemos exactamente la misma política de inmigración", dijo la vicepresidenta, quien incidió en la importancia de que esos trámites se ajusten a las necesidades del mercado laboral, que deciden comunidades, ayuntamientos y agentes sociales.

Consideró que uno de los instrumentos para lograr una inmigración "legal y ordenada" son los acuerdos de cooperación con los países "emisores" para regular los flujos migratorios, algo con lo que Corbacho coincidió plenamente.

Por su parte, el portavoz del PP en la Comisión de Trabajo e Inmigración en el Congreso, Rafael Hernando, criticó la "descoordinación" del Gobierno propia del "ejército de Pancho Villa" después de que Fernández de la Vega "desautorizara en toda regla" al ministro de Trabajo e Inmigración

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