Economía

Corbacho planta cara a la patronal al oponerse a la congelación de los salarios

El nuevo ministro de Trabajo lo tiene tan claro como los sindicatos: los trabajadores no son los llamados a pagar el pato de la desaceleración económica. De este modo, Celestino Corbacho se mostró contrario a la congelación salarial como fórmula para paliar los efectos de la coyuntura actual.

el 15 sep 2009 / 04:07 h.

El nuevo ministro de Trabajo lo tiene tan claro como los sindicatos: los trabajadores no son los llamados a pagar el pato de la desaceleración económica. De este modo, Celestino Corbacho se mostró contrario a la congelación salarial como fórmula para paliar los efectos de la coyuntura actual, una de las medidas que defiende la patronal.

El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, consideró que plantear una congelación salarial ante la situación de desaceleración que vive la economía española no sería "razonable" y aseguró que no compartiría esta decisión.

Corbacho subrayó que "no puede haber políticas que pongan en peligro el poder adquisitivo de los salarios", puesto que "a día de hoy" las cifras de paro y la desaceleración económica son "preocupantes", pero no hasta el extremo de considerar una crisis "totalmente irreversible", añadió en una entrevista concedida a la cadena catalana TV3. "Tenemos que apostar por una economía más innovadora, más competitiva y de valor añadido, combinando el sector industrial con los servicios", indicó el ex alcalde de L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona).

El titular de Trabajo recordó que las previsiones apuntan a que España seguirá creciendo este año, aunque menos (un 2,3% según las previsiones del Ejecutivo) y la situación empezará a remontar a mediados de 2009, por lo que insistió en su oposición a plantear una "congelación salarial o un decretazo que ponga en riesgo las prestaciones sociales".

Explicó que ya ha mantenido su primera reunión con responsables sindicales y de la CEOE, en la que aseguró haber percibido una "predisposición muy grande" y un sentimiento de corresponsabilidad para afrontar la situación.

Ante la crisis que afecta sobre todo a la construcción, Corbacho destacó que la pérdida de puestos de trabajo en el sector privado se verá compensada con la obra pública y la vivienda protegida. "Esperamos resolver los obstáculos administrativos para, dentro de seis meses, empezar a ver un paisaje de grúas de vivienda protegida que dinamizará el sector y dará respuesta a los ciudadanos demandantes de vivienda", constató el ministro.

Asimismo, en cuanto al excedente de trabajadores de la construcción, Corbacho apostó por que en las comunidades autónomas se identifiquen los sectores que crean empleo para ver qué porcentaje de éstos pueden "hacer el tránsito hacia otra actividad".

El ministro de Trabajo e Inmigración también afirmó que los inmigrantes que vivan en España tendrán que ser "los que hagan falta", pero también añadió que todos ellos deben tener un contrato de trabajo en regla, puesto que la irregularidad perjudica sobre todo al propio inmigrante, consideró.

Para conseguir este objetivo, Celestino Corbacho apostó por "reforzar" las fronteras en España para hacer imposible la entrada de inmigración irregular. "Aunque en la Unión Europea no haya fronteras, España sí tiene unas que deben funcionar" para velar por detener la irregularidad.

El titular de Trabajo e Inmigración también señaló que "no debe salir gratis" al empresario contratar a un inmigrante que no tenga papeles para trabajar, y aseguró que la Administración cuenta con los instrumentos necesarios para garantizar que la ley se cumpla.

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